Manolo González defiende el orgullo del RCD Espanyol pese a la caída ante un poderoso Villarreal CF

El técnico perico asumió errores, defendió la actitud del equipo y recordó que siguen sextos con 18 puntos en LaLiga EA Sports

La derrota dolió. La grada se marchó con esa mezcla amarga entre frustración y orgullo. Y Manolo González, lejos de esconder la cabeza, sacó pecho del camino recorrido y de un vestuario que, según él, dejó el alma en el césped. Tres frases, mucho contenido y un mensaje claro: perder duele, pero el proyecto sigue firme.

El RCD Espanyol cayó ante el Villarreal CF en el RCDE Stadium, encadenando su segunda derrota consecutiva y dejando la sensación de que el partido se torció por detalles. Hasta el gol de Gerard Moreno, el conjunto local había mandado en posesión, actitud e iniciativa. Pero el fútbol premia la pegada, y cuando el equipo castellonense golpeó, el duelo cambió de raíz.

El técnico perico lo resumió con crudeza: “Hemos sido mejores que ellos. El gol de Gerard cambia el partido radicalmente”. Una frase que explicó tanto el guion como el dolor.

Un primer acto con control perico y una sensación de que el gol debió caer antes del 0-1

González insistió en que el análisis no pasa únicamente por el marcador. “La primera parte hemos sido mejores que ellos. Hemos dominado y llegado”, subrayó el entrenador, recordando las dos acciones claras de Roberto Fernández y Pere Milla, que rozaron el 1-0 con apenas unos centímetros de margen.

Para el técnico, el fútbol se decide por pequeños gestos: centros más precisos, remates con más filo, decisiones más rápidas en el área. El Espanyol no las tuvo. El Villarreal CF, sí. “Con nada nos han marcado. Con talento y algo de suerte”, declaró, dejando caer que el golpe psicológico del 0-1 pesó como una losa.

El segundo tanto visitante fue, en sus palabras, evitable: “Su segundo gol es un error nuestro. Nos dormimos”. Un detalle que encaja con el patrón de su discurso: actitud intachable, pero falta de puntería y detalles defensivos que la élite no perdona.

Orgullo, identidad y tabla clasificatoria: “El equipo está sexto con 18 puntos. Todos hubiéramos firmado”

Lejos del discurso derrotista, Manolo González quiso recordar el contexto. “Los chicos se han dejado el alma”, afirmó con firmeza. Después llegó el mensaje de estabilidad: “El equipo está sexto con 18 puntos. Todos hubiéramos firmado”.

Esa frase se sintió como un paraguas contra la ansiedad. El entrenador remarcó que el camino será largo, con picos y valles, y que la clave está en no dramatizar ni en la derrota ni en la victoria. “El camino tendrá todo tipo de situaciones. Buenas y malas”.

A nivel táctico, explicó el cambio de Dolan a pierna cambiada: “Tiene recursos. Sabíamos que podía jugar ahí. Cuando sea necesario, jugará ahí porque puede y lo ha hecho bien”.

González también dio valor a la identidad del equipo: presión alta, ataque por bandas y ritmo constante. Pero reconoció que falta colmillo en los últimos metros: “Ha faltado finura cara a gol. No hemos tenido el día a nivel ofensivo y esto condiciona”.

Mirando al parón: mejorar, corregir, pulir y evitar que el golpe emocional se haga grande

El entrenador del Espanyol puso el foco en lo que viene: dos semanas para retocar mecanismos y afilar la puntería. “Mejorando y seguir trabajando”, repitió. La idea es clara: corregir en defensa, afinar en ataque y reforzar convicciones.

El mensaje final fue directo: la situación del equipo es buena. Sextos, 18 puntos, modelo reconocible y vestuario unido. El problema, para González, no es de actitud ni de sistema. Es de acierto. Y eso, en fútbol, llega y se va como el viento.

Periodista deportivo con 9 años de experiencia en redacción para medios especializados en fútbol, como Bolavip; desde hace cuatro años forma parte de GOL Digital, donde cubre información de alto impacto. Especialista en fútbol español y en la actualidad del FC Barcelona, destaca por su análisis riguroso y su actualización constante.