Manolo González asume la dureza de LaLiga: «No iba a ser un campo de rosas en primavera»

Periodista Deportivo |

El técnico del Espanyol apela al trabajo y la valentía para revertir una situación sin victorias en 2026

Manolo González no se escondió tras la derrota por 4-2 ante el Atlético de Madrid. El entrenador del RCD Espanyol compareció ante los medios con la misma honestidad que le ha caracterizado desde que llegó al banquillo perico y fue directo al grano: «Sabíamos que LaLiga para el Espanyol no iba a ser un campo de rosas en primavera». Una frase que no necesita traducción. Resume el escenario que afronta el conjunto blanquiazul en este 2026 sin victorias y con la presión del descenso creciendo partido a partido.

El técnico catalán no buscó excusas en el resultado ni en las circunstancias del partido ante uno de los mejores equipos de la competición. González asumió la derrota con la misma naturalidad con la que afronta el reto que tiene por delante. El Espanyol sabe dónde está. Sabe lo que le espera. Y eso, paradójicamente, puede ser su mayor fortaleza.

Sin excusas: la solución viene desde dentro

La respuesta de González al ser preguntado por el camino para salir de la situación no dejó lugar a interpretaciones. «Con trabajo, personalidad y siendo valientes». Tres palabras que definen un modelo de competición que el técnico lleva repitiendo desde el primer día. No hay atajos. No hay soluciones rápidas. En una liga tan exigente como LaLiga, el margen para el error es mínimo y cada punto perdido cuesta el doble recuperarlo.

El entrenador también fue tajante sobre el origen de la reacción. «Lo hemos de tirar adelante desde dentro», subrayó. Una apelación directa a la fortaleza interna del grupo, a la unión del vestuario y a la confianza colectiva como base desde la que construir una reacción real. González confía en sus jugadores. Confía en el proceso. Y lo demuestra cada vez que habla ante los medios sin escudarse en el nivel del rival ni en factores externos.

El objetivo pragmático: los 42 puntos que dan la tranquilidad

Más allá del análisis del partido, González dejó claro cuál es la hoja de ruta. Llegar cuanto antes a los 42 puntos, la cifra que históricamente garantiza la permanencia en LaLiga. Con ese objetivo en el horizonte, el técnico explicó que el equipo podrá competir con mayor tranquilidad y menos presión en el tramo decisivo de la temporada.

Es un mensaje pragmático pero necesario. El Espanyol no puede permitirse pensar en términos de temporada larga ni de planificación futura. La urgencia es ahora. Cada partido que pasa sin sumar puntos es un paso más hacia una situación que nadie en el club quiere contemplar.

La derrota ante el Atlético de Madrid duele. Cuatro goles encajados ante un rival de máximo nivel no es el resultado ideal para recuperar la confianza. Pero González sabe que el partido ante los colchoneros no define la temporada. Lo que la define es la respuesta que dé el equipo en los encuentros que vienen. Y esa respuesta, insiste el técnico, tiene que nacer desde adentro, desde el trabajo diario y desde la valentía de afrontar cada partido sin miedo.

El Espanyol asume que el camino será duro. No hay jardín ni rosas. Solo trabajo, autocrítica y urgencia.