El Espanyol necesita un reset defensivo urgente antes de recibir al Betis: 13 jornadas consecutivas encajando goles

Periodista Deportivo | | Actualizado:

El conjunto de Manolo González no cierra su portería desde mitad de diciembre y afronta el sábado un rival con potencial ofensivo que pondrá a prueba su fragilidad defensiva

El Espanyol vuelve a la competición este sábado ante el Real Betis (18:30h). El parón internacional llega en el peor momento posible para un equipo sumido en una de las peores rachas de su historia. El objetivo de la semana es claro: recuperar la solidez defensiva que caracterizó al conjunto de Manolo González en la primera vuelta. Sin ese pilar, los resultados no volverán.

De referente defensivo a equipo vulnerable

Las cifras son demoledoras. El Espanyol lleva 13 jornadas consecutivas encajando algún gol sin haber cerrado su portería a cero desde mediados de diciembre. El contraste con la primera vuelta es brutal. En las primeras 16 jornadas, el equipo dejó su portería a cero en 7 ocasiones y ofrecía una imagen sólida y reconocible. Ese Espanyol era difícil de batir y los resultados acompañaban.

Algo se rompió en el arranque de 2026. Los errores defensivos han costado puntos de forma reiterada y han hundido al equipo en una dinámica negativa de la que no consigue salir. Las actuaciones arbitrales también han añadido frustración a un vestuario que necesita respuestas. Sin embargo, Manolo González sabe que solo puede controlar lo que ocurre en los entrenamientos y en el campo. El arbitraje no depende de ellos. Por eso la semana debe servir para hacer ese reset desde la defensa, trabajar los automatismos que funcionaron en la primera vuelta y recuperar la confianza en un bloque que sabe hacerlo bien.

El Betis, un examen de máxima dificultad

El rival del sábado no es el más adecuado para estrenar una mejora defensiva. El Real Betis de Manuel Pellegrini cuenta con uno de los potenciales ofensivos más atractivos de LaLiga. Su capacidad para generar peligro desde distintas zonas del campo exigirá al Espanyol una concentración defensiva que en las últimas semanas ha brillado por su ausencia. Para el conjunto blanquiazul, el partido es una prueba de fuego que revelará si el trabajo de la semana ha surtido efecto o si los problemas siguen enquistados.

Además, el contexto de la tabla da más peso aún al encuentro. Cada punto es valioso en esta fase de la temporada y el Espanyol no puede permitirse seguir regalando goles en momentos que le cuestan resultados. La solidez defensiva no es una opción. Es una necesidad urgente.

Calero, la gran incógnita de la semana

La principal novedad de la semana podría ser el regreso de Fernando Calero. El central se ha perdido los últimos 4 partidos por lesión y su presencia en el esquema defensivo es importante para dar estabilidad a la línea de atrás. Manolo González estará muy pendiente de su evolución durante los entrenamientos para decidir si puede contar con él ante el Betis. Su vuelta sería una noticia positiva en un momento en que el equipo necesita todas las garantías posibles en defensa.

El Espanyol tiene esta semana la oportunidad de demostrar que la primera vuelta no fue un espejismo. La respuesta llegará el sábado ante el Betis en el RCDE Stadium.