Demichelis debuta en Osasuna con el Mallorca: 4-2-3-1, presión alta y Pablo Torre o Darder como cerebro del equipo

Periodista Deportivo |

El argentino llega con experiencia en River Plate y Monterrey y quiere un Mallorca protagonista con el balón y atrevido sin él: Muriqi arriba y Virgili como extremo con vértigo

Martín Demichelis debuta este sábado a las 14:00 en El Sadar frente al Osasuna de Alessio Lisci. El argentino de 45 años llega al RCD Mallorca en sustitución de Jagoba Arrasate con una mochila que incluye River Plate y Rayados de Monterrey. Esas dos experiencias dan pistas claras sobre el fútbol que quiere.

El sistema: 4-2-3-1 con libertad para el ’10’

Demichelis ha usado el 4-2-3-1 durante toda su carrera como técnico. Lo muta a 4-3-3 solo en escenarios muy dominantes. Su idea es ganar consistencia con el doble pivote y dar libertad total al mediapunta en campo rival.

En Monterrey, Sergio Canales era el eje creativo del equipo. En el Mallorca, ese rol recae sobre Sergi Darder o Pablo Torre. Uno de los dos será el cerebro. Por los costados, Demichelis apuesta por extremos con vértigo y atrevimiento. Jan Virgili encaja perfectamente en ese perfil y tiene todas las papeletas para ser uno de los beneficiados del cambio de técnico.

Posesión alta y presión hacia delante

El Rayados de Monterrey acumulaba en torno al 60% de posesión por partido con Demichelis. No siempre con la profundidad deseada, pero con intención clara de ser protagonista con el balón. Además, sus equipos nunca se encierran al perder la pelota. Defienden hacia delante con presión alta. Un cambio de mentalidad respecto a lo que el Mallorca ha mostrado en los últimos meses.

El posible once para Osasuna

Demichelis podría salir en El Sadar con Leo Román bajo palos; Maffeo, Valjent, Raíllo y Mojica en defensa; Morlanes o Mascarell junto a Samú Costa en el doble pivote; Luvumbo y Virgili por los costados; Darder o Pablo Torre como ’10’; y Muriqi arriba.

Los nombres son parecidos a los de Arrasate. Sin embargo, los roles cambiarán. Y esos matices son los que dirán si el Mallorca tiene un aire diferente con el argentino. Solo el tiempo lo confirmará.