Demichelis se presenta en el Mallorca con un mensaje de guerra: «El que se crea titular está equivocado y el que se crea relegado también»

Periodista Deportivo |

El técnico argentino apunta a la solidez defensiva como prioridad, manda un aviso al vestuario y cree en la remontada: «Quedan 36 puntos y hay plantel de sobra»

Martín Demichelis llegó al Mallorca con energía, convicción y un discurso que no dejó ningún mensaje sin lanzar. En su primera rueda de prensa como técnico bermellón, el argentino fue claro con la plantilla, con la afición y con el cuerpo técnico: quedan doce jornadas, 36 puntos en juego y nadie tiene su sitio asegurado ni perdido.

«El que se crea titular está equivocado y el que se crea relegado está totalmente equivocado», fue la frase que resumió su filosofía de mando desde el primer día. Demichelis no viene a gestionar una situación cómoda. Viene a revertirla.

El aviso al vestuario

El técnico bajó al vestuario tras la derrota del sábado y se encontró con exactamente lo que esperaba: «Caras descontentas, un vestuario dolido por dentro». Su respuesta fue directa: «Solo voy a aceptar la cara descontenta del jugador que está lesionado. Ahora, que esté sano y pueda ponerse las botas, no voy a permitir que esté con la mirada para abajo, con los hombros para abajo».

El detalle que más le gustó llegó al final del primer entrenamiento: «Cuando terminamos, estaban todos los que habían jugado ayer, que no se habían ido ni a recuperar, ni a almorzar, ni a su casa. Eso es un buen síntoma». Para Demichelis, la actitud en el día a día es el único criterio que importa para entrar en el once: «Se juega como se entrena. Si te entrenas bien, tienes muchísimas probabilidades de jugar bien».

La prioridad defensiva y el diagnóstico claro

Demichelis no tardó en señalar el problema principal con números: «Somos la segunda valla más vencida del torneo». A partir de ese dato, trazó su plan de trabajo: «Hay que empezar a construir desde ahí un equipo sólido. De diez ligas, con seguridad hay ocho que reflejan que no sale campeón el que más goles hace, sino el que menos recibe. Hoy nos está pasando de forma inversa».

El técnico no ignoró el activo ofensivo: «Tenemos a Muriqi, que ha hecho 16 goles. No lo podemos obviar». Pero dejó claro que el orden de prioridades es defensivo primero, ofensivo después. «Cuando te sientes cómodo de que el rival no te llega o que te llega y no te puede herir, esto es un deporte muy mental y dentro de esas emociones nos tenemos que sentir lo más cómodos posible».

La referencia del Málaga y el «sí se puede»

Demichelis recurrió a su experiencia como jugador para contextualizar el reto. «He pasado por el Málaga, donde en marzo quedaban solo once jornadas y estábamos en la última posición. Prácticamente las matemáticas no daban para una salvación. En España entendí la frase de ‘sí se puede’. Desde esas once jornadas ganamos nueve consecutivas». Un precedente que el técnico usa como argumento real, no como retórica vacía.

«Yo vengo de un país donde lo que hoy está viviendo el Mallorca es una caricia al alma», añadió en referencia a la situación política y social de Argentina. El mensaje al entorno fue de calma y unión: «Que sigan viniendo, que sigan creyendo. Tenemos una oportunidad de 12 fechas que para mí empieza hoy».

El primero de esos doce finales es el domingo en Pamplona ante Osasuna.