El Mallorca recuperó oxígeno, ganó con oficio al Getafe y cerró Son Moix en fiesta silenciosa antes del parón liguero

Un gol madrugador de Muriqi y una defensa férrea sostuvieron tres puntos vitales para los de Son Moix

El RCD Mallorca necesitaba un partido así. Sereno, eficaz y sin florituras, justo en el momento en el que la clasificación apretaba y el calendario obligaba a no fallar. El Getafe CF llegó a Son Moix con su habitual sello de físico y presión, pero el cuadro balear encontró el golpe perfecto en el instante justo. Antes del primer cuarto de hora, Vedat Muriqi cazó un balón de estrategia tras un envío preciso de Johan Mojica y desató el grito de alivio en la grada.

Lo curioso es que el partido se transformó en una obra de resistencia. El Getafe CF elevó líneas y mordió en la medular, mientras el Mallorca apostaba por el contraataque. La primera polémica llegó pronto. Arambarri protagonizó una entrada dura sobre Mateo Joseph, pero el árbitro De Burgos Bengoetxea decidió no mostrar la roja. Son Moix protestó, porque la acción olió a expulsión.

Con el paso de los minutos, el guion se estabilizó. El Mallorca esperaba. El Getafe insistía. Y las áreas se encendieron. Omar Mascarell desvió un disparo claro de Mario Martín, y poco después, Bergström, debutante ante su afición, salvó el empate con una intervención vital frente a Adrián Liso.

La segunda parte fue un ejercicio de oficio defensivo: orden, sacrificio y un portero que siempre estuvo a la altura

Tras el descanso no cambió el reparto. El Mallorca sostuvo la renta. El Getafe atacó con más velocidad por bandas y buscó centros cruzados que exigieron la mejor versión del portero local. Bergström respondió con una parada enorme ante Álex Sancris, la acción que mantuvo todo en pie.

Arrasate movió fichas para reforzar piernas frescas. El ingreso de Antonio Sánchez permitió respirar al medio campo, y en una transición rápida, el propio Sánchez habilitó a Sergi Darder, que tuvo el 2-0, pero su definición se marchó demasiado centrada. El Getafe empujaba, aunque sin claridad, y cada minuto aumentaba la tensión.

El tramo final fue el clásico escenario de supervivencia. Luis Milla probó desde fuera del área sin puntería. Asano y Morlanes entraron para cerrar pasillos, y el Mallorca replegó con la idea clara de proteger el botín. Los madrileños terminaron volcados, llenando el área de centros, pero el empate nunca llegó.

Victoria balsámica, portería a cero y una sensación compartida: el Mallorca dio un paso emocional enorme

El pitido final fue un desahogo. El Mallorca reafirmó su plan con trabajo y solidaridad defensiva. Tres puntos antes del parón, portería a cero y un goleador que siempre aparece en los días importantes. Son Moix supo sufrir y celebrar. Y el equipo sale reforzado antes del duelo del 22 de noviembre frente al Villarreal CF.

En el otro lado, el Getafe CF se marcha con frustración. Ocasiones tuvo. Llegadas también. Pero sin acierto arriba y sin una jugada clara que cambiara la tarde, la derrota terminó siendo inevitable.

Mairenis Gómez, licenciada en Arte y certificada por Google for Education, acumula más de 10 años de experiencia en información futbolítica y de última hora dentro del entorno digital. Desde hace dos años forma parte de GOL Digital, donde se especializa en datos aplicados a la información del fútbol español.