En medio de una profunda crisis deportiva, en los pasillos de Son Moix empieza a foguearse la venta del club con un grupo asiático a la cabeza.
El Real Mallorca vuelve a situarse en el radar internacional tras despertar el interés de varios fondos de inversión en las últimas semanas. Entre ellos, un grupo empresarial de capital asiático inició contactos exploratorios para conocer la hoja de ruta del accionariado actual.
La respuesta oficial desde la propiedad, por ahora, es firme: el club no está en venta, tal y como reiteró el propietario Andy Kohlberg. Sin embargo, el contexto invita a la reflexión, ya que el proyecto impulsado en 2016 alcanzó este mes el umbral temporal marcado desde el inicio.
La gestión norteamericana transformó al club en una empresa rentable y atractiva. No es solo fútbol; es una sociedad saneada con capacidad de generar ingresos permanentes.
El atractivo de la Isla para Asia
El interés asiático no responde a una casualidad ni a un simple tanteo de mercado. El Mallorca ha sabido tejer una reputación sólida en Oriente gracias a precedentes de impacto como Kubo o Kang-in Lee, convirtiéndose en una marca reconocible y atractiva en ese escenario.
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Desde Son Moix bajan decibelios a las especulaciones y aseguran no tener constancia directa de este último movimiento. Aun así, reconocen que es habitual recibir pulsos desde el extranjero, con fondos que empiezan llamando a la puerta y acaban aspirando a tomar el control del accionariado.
Crecimiento exponencial
La inversión no solo se refleja sobre el césped, también ha dejado huella en la estructura del club. Una porción relevante de los recursos se destinó a la reforma de Son Moix, un proyecto que exigió ampliar la financiación más allá del fondo de LaLiga. Todo ello con un doble propósito: fortalecer la plantilla y afianzar al Mallorca en la élite del fútbol español.
Crisis deportiva: Kohlberg se hace presente
Andy Kohlberg aterriza este miércoles en Palma para tomar el timón en la mayor tormenta del Mallorca desde que asumió la propiedad. El máximo accionista encabezará la gestión junto a Alfonso Díaz y Pablo Ortells en un contexto límite y para evitar que la deriva deportiva se agrave.
Su presencia, prevista de antemano, se vuelve ineludible tras las últimas dos derrotas, que han tensado al máximo el ambiente y ponen a Jagoba Arrasate contra las cuerdas. Kohlberg presenciará el duelo ante el Athletic, una cita marcada en rojo. La afición, cansada y ruidosa, ya ha alzado la voz con protestas directas contra la directiva, evidenciando una fractura que amenaza con incendiar el estadio.





