La dirección deportiva culé vigila a Jan Virgili y Ez Abde como opciones estratégicas ante las limitaciones económicas
El FC Barcelona vive un momento de dualidad institucional. Mientras las elecciones presidenciales acaparan el foco en la Ciudad Condal, la dirección deportiva liderada por Deco sigue planificando la plantilla para la temporada 2026-2027. Con la continuidad de Hansi Flick prácticamente asegurada, el club trabaja en la sombra para evitar que el mercado estival le coja desprevenido.
El gran dilema se centra en la delantera, donde las salidas de Robert Lewandowski y Marcus Rashford parecen probables. En el caso del inglés, el club debería abonar 30 millones de euros al Manchester United para retenerlo, una cifra que obliga a los despachos del Camp Nou a buscar alternativas más viables en el mercado nacional.
Jan Virgili, la perla de La Masía en Mallorca que podría regresar a casa por la mitad de su precio
El deseado para cubrir una posible vacante en el ataque no es otro que Jan Virgili. La joven promesa fue vendida al RCD Mallorca el pasado verano por 3,5 millones de euros, pero el Barcelona fue precavido y conservó el 50% de sus derechos. El crecimiento del extremo en Son Moix está siendo notable este año dos mil veintiséis, a pesar de su reciente expulsión en El Sadar por un «cruce de cables».
Su conocimiento del estilo Barça y las facilidades económicas de la operación sitúan a Virgili en una posición privilegiada dentro de la agenda de Flick. Su regreso permitiría al club destinar el ahorro del «caso Rashford» hacia la contratación de un delantero centro de primer nivel mundial.
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Ez Abde reaparece en el radar de Deco como una pieza de provecho para el sistema vertical de Flick
Además de Virgili, el nombre de Ez Abde vuelve a estar subrayado en rojo. El actual jugador del Real Betis sigue quemando etapas y mostrando una versión cada vez más madura en el Benito Villamarín. En la entidad azulgrana consideran que su desborde y verticalidad encajarían a la perfección en el sistema de presión alta del técnico alemán.
Cabe recordar que el Barcelona aún posee el 20% de los derechos del internacional marroquí, lo que abarataría un hipotético traspaso. Ambas opciones representan una hoja de ruta alternativa que prioriza el talento formado en casa y la sostenibilidad financiera, permitiendo al club competir en el mercado de fichajes sin comprometer su estabilidad económica.





