RCD Mallorca entra en fase de desconfianza con Jagoba Arrasate tras el paso atrás ante el Girona FC

Periodista Deportivo |

La posición de Arrasate en Son Moix es cada día más compleja. Su crédito se agota y una nueva derrota podría dejarlo KO.

El mallorquismo está desganado. La caída ante el Girona, sin matices ni excusas, ha vuelto a levantar el polvo bajo la alfombra en Son Moix. El Mallorca transmite hastío, un fútbol plano que anestesia al graderío y un equipo que parece caminar hacia atrás.

Arrasate no encuentra la fórmula y la desconexión entre campo, palco y afición es cada vez más evidente. El ambiente se ha tornado irrespirable y el proyecto empieza a perder crédito a pasos agigantados.

La amenaza del descenso ya no es un recurso retórico, es una sombra real que acompaña cada jornada. Acudir al estadio se ha transformado en un ejercicio de resistencia emocional, aunque conviene recordar que la chispa tampoco brillaba con el banquillo anterior.

Cláusula liberatoria

En ese contexto, el contrato del técnico, vigente hasta 2027, adquiere un peso estratégico. Existe una cláusula que permite al club cancelar el último año abonando íntegro el actual, una salida elegante en lo formal. Y viendo la deriva deportiva y anímica, es una puerta que la dirección empieza a entreabrir.

Resultados urgentes, la premisa

Tras la derrota ante Girona, Arrasate dio la cara sin parapetarse en excusas. Habló de retroceso, de desajustes atrás y de errores puntuales que penalizaron demasiado, una radiografía cruda que retrata a un equipo sin red. Esa franqueza, lejos de apaciguar, instaló en el club la sensación de que los males son más profundos.

El mercado se convirtió en otro frente abierto. El vizcaíno avisa de que no bastan retoques exprés, mientras desde los despachos recuerdan que ya se hizo un esfuerzo notable y exigen respuestas inmediatas.

Rayo, otra prueba de fuego: ¿la definitiva?

Con un pie en la zona roja, los bermellones visitarán el próximo domingo el estadio de Vallecas. Jagoba sabe que le quedan pocas balas en la recámara. Una nueva caída podría determinar su eyección del banquillo.

Mallorca tiene 18 unidades (misma línea que la Real y Girona), tan solo 2 puntos más que el Valencia, hoy en zona de descenso.