Arrasate respira: el ‘diablo’ Jan Virgili esquiva la lesión y Raíllo apunta al Betis

Periodista Deportivo |

El Mallorca prepara el asalto a los 27 puntos con Son Moix como fortín inexpugnable

La expedición del RCD Mallorca regresó de Barcelona con una mezcla de sensaciones agridulces tras la derrota en el Camp Nou, pero con una noticia que supone un alivio apoteósico para los planes de Jagoba Arrasate. Jan Virgili, la joven perla de Vilassar de Mar, ha esquivado lo que parecía una lesión muscular de gravedad. Aunque el extremo encendió las alarmas al notar molestias en los isquiotibiales durante la primera mitad, la gestión del técnico de Berriatua fue quirúrgica: aguantó al futbolista hasta el minuto 62 para intentar mantener vivo el partido y, tras el gol de Lamine Yamal, lo retiró inmediatamente para evitar un susto mayor. Las sensaciones en Son Bibiloni no pueden ser mejores, ya que el ‘diablo’ bermellón se ejercita con total normalidad y será la gran amenaza para la defensa bética.

Con la tranquilidad de recuperar a su puñal en banda, todas las miradas se centran ahora en el eje de la zaga. Antonio Raíllo, el capitán y alma del equipo, vuelve a ser uno más en las sesiones de entrenamiento y ha transmitido su deseo de forzar para estar en el once inicial este domingo. Su regreso pone a Arrasate ante un bendito dilema: el canterano David López ha rendido a un nivel notable en los últimos tres encuentros, cubriendo con solvencia las ausencias del andaluz y de un Kumbulla que tampoco ha estado al cien por cien. Sin embargo, la jerarquía de Raíllo es indiscutible y su vuelta al césped parece inminente en cuanto reciba el visto bueno definitivo de los servicios médicos.

Ocho días de preparación para blindar la permanencia ante el conjunto verdiblanco

El calendario ha otorgado al Mallorca una semana larga de trabajo, un margen de ocho días que Arrasate valora como oro puro para ajustar la maquinaria defensiva. El duelo ante el Real Betis no es un partido más; se presenta como la oportunidad de alcanzar la cifra de los 27 puntos, un colchón que permitiría al club balear transitar con serenidad hacia el objetivo final de la permanencia. Tras la intensidad vivida ante los culés, el equipo busca recuperar esa solidez característica que ha convertido a Son Moix en un recinto oneroso para cualquier visitante que ose buscar puntos en la isla.

La posible vuelta de la pareja de centrales titular, sumada al excelente estado de forma de un Virgili que llega con ganas de resarcirse tras su sustitución en Barcelona, coloca al Mallorca en una posición de fuerza. El técnico tiene ahora piezas suficientes para introducir variaciones tácticas y refrescar un bloque que ha acusado el desgaste en las últimas jornadas. Con la afición volcada y el capitán llamando a la puerta de la titularidad, Son Moix se prepara para otra tarde de fútbol de alta tensión donde los 27 puntos son el único horizonte posible.