El traspaso de 2023 blindó al club francés y dejó sin retorno económico a Son Moix pese a una negociación muy exigente
El nombre de Kang In Lee vuelve a situarse en el centro del mercado. El futbolista del Paris Saint-Germain, ex del Real Mallorca, está en la agenda del Atlético de Madrid, y su posible salida activa un matiz relevante. El Mallorca no percibiría ni un euro de una futura venta.
Cuando el centrocampista surcoreano abandonó la isla en julio de 2023, el acuerdo se cerró por una cifra global de 22 millones de euros. Parte de ese montante correspondía al propio jugador, que conservaba un porcentaje de sus derechos. El club balear, consciente de su posición negociadora, optó por maximizar el ingreso fijo y renunció a cualquier derecho futuro.
Ese movimiento, estratégico entonces, cobra ahora especial relevancia ante el creciente interés rojiblanco y el papel de Mateu Alemany, que valora al futbolista tanto por su rendimiento como por su impacto comercial.
Una negociación dura que priorizó dinero inmediato sobre derechos a largo plazo
La operación no fue sencilla. El Mallorca apretó al máximo para elevar el ingreso directo y situarlo en una horquilla de 16 a 17 millones limpios para el club, al margen de la parte del jugador. Pablo Ortells, CEO de Fútbol, había prometido facilitar la salida al futbolista, pero endureció su postura cuando se trató de cerrar cifras y condiciones.
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El PSG, fiel a su política habitual, se negó en redondo a incluir porcentajes de futura venta. Prefiere asumir un mayor coste inicial antes que repartir beneficios en operaciones posteriores. El Mallorca aceptó ese marco, consciente de que el valor de Kang In Lee estaba en alza y de que la liquidez inmediata era prioritaria.
El contraste con otras ventas es evidente. En operaciones anteriores, el club balear sí había incorporado fórmulas variables o derechos condicionados, como ocurrió con Franco Russo. En el caso del surcoreano, no hubo margen. El PSG marcó territorio.
Marketing, Atlético y un amistoso pendiente que sigue en el aire
Más allá del plano deportivo, Kang In Lee se ha convertido en un activo comercial de primer nivel. En Francia es una de las grandes referencias asiáticas del club y llegó a ser el jugador que más camisetas vendía, incluso coincidiendo con la etapa de Kylian Mbappé en París. Ese factor explica parte del interés del Atlético, que valora su proyección global.
En Son Moix, mientras tanto, el capítulo Kang In no está del todo cerrado. En el acuerdo de venta quedó pendiente la disputa de un partido amistoso entre Mallorca y PSG en Palma. Dos años y medio después, aún no hay fecha. La intención inicial era celebrarlo en el Trofeu Ciutat de Palma, aunque el calendario y la posible salida del jugador complican el escenario.
Si el Atlético logra avanzar en la operación, el Mallorca observará el movimiento desde la distancia. Sin porcentaje, sin variables y sin retorno. Una decisión tomada en 2023 que hoy vuelve a explicar cómo se negocia cuando el margen es estrecho y el mercado aprieta.





