La retaguardia es un quebradero de cabeza para Demichelis. Sólo el capitán bermellón tiene posibilidades de llegar al duelo clave en Son Moix.
El Mallorca afronta una cita de enorme importancia ante el Espanyol con la zaga entre algodones. A la ausencia de Kumbulla se suma la incógnita de Raíllo y un problema físico que ha pasado más desapercibido: Pablo Maffeo lleva cerca de un mes compitiendo con pubalgia.
En este escenario, que deja a Martín Demichelis con la defensa al límite, hay uno de los protagonistas que no quiere faltar a la cita del domingo. Raíllo apura opciones para no perderse el encuentro. El central tuvo que pedir el cambio frente a Osasuna por molestias en el aductor, pero trabaja a contrarreloj para llegar al duelo.
Su presencia sería un refuerzo anímico y futbolístico para el equipo. El capitán nunca ha escondido su predisposición a forzar cuando el equipo lo necesita. Incluso con dolor, confía en poder estar disponible. Si finalmente no llega a tiempo, David López apunta a ocupar su lugar en el eje de la zaga.
Maffeo, entre el dolor y la necesidad
Las molestias en el pubis siguen condicionando a Pablo Maffeo. El lateral no termina de sentirse cómodo sobre el césped, aunque el dolor permanece controlado y le permite competir. No es una situación nueva para el hispano-argentino: en otras temporadas ya jugó infiltrado para no dejar tirado al equipo.
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A sus 28 años mantiene el compromiso intacto y está dispuesto a seguir jugando entre algodones. El problema es que la defensa del Mallorca está muy justa de efectivos. El cuerpo técnico analiza dosificarle cargas al lateral de Saint Joan Despí para evitar una recaída profunda.
Kumbulla: más sombras que luces
La temporada de Marash Kumbulla se ha ido diluyendo entre lesiones y ausencias que le han impedido tener continuidad. El central pasó los últimos tres días en Italia por asuntos personales tras solicitar permiso al club. El italo-albanés apenas disputó siete partidos en esta campaña.
En este complejo contexto, Demichelis debe ser pragmático y elevar la motivación al máximo para sacar jugo de las piedras. Primero, el alicaído pero siempre peligroso Espanyol de Manolo. Después, se vendrá el choque clave por la permanencia: Elche en el Martínez Valero.





