Pablo Torre activa el plan de reconquista en el Mallorca tras su cambio de chip ante el Athletic

Periodista Deportivo |

El ex Barcelona atraviesa un período de adaptación en Son Moix y busca ganarse la confianza de Arrasate.

La llegada de Pablo Torre al Real Mallorca se ha convertido en un examen de fondo para su crecimiento como futbolista. El talento está fuera de duda, pero el libreto de Arrasate exige algo más que toque y creatividad. Trabajo, rigor táctico y compromiso físico. El cántabro intenta acomodarse.

A sus 22 años, la continuidad aún se le resiste y los minutos no terminan de caer del lado deseado. No acaba de asentarse en el once, pero en el día a día del vestuario su actitud suma puntos. El cuerpo técnico valora su trabajo día a día.

En el club nadie duda de que su mejor versión está por descubrir. La adaptación no está siendo sencilla, ni por contexto ni por estilo, pero la confianza se mantiene intacta. En Mallorca creen que es cuestión de tiempo que el ex del Barça encuentre su sitio y deje huella de bermellón.

El peaje de la regularidad

El ex Racing comenzó el curso con galones, encadenando titularidades en las primeras jornadas. Sin embargo, a medida que avanzó el calendario, su protagonismo se fue diluyendo hasta quedar relegado a un papel secundario desde el banquillo, como un paso atrás en su proceso de consolidación.

La escena de Vallecas fue el fiel reflejo del momento que atraviesa. En los minutos finales, acumuló varias pérdidas de balón. El resultado final terminó por subrayar su flojo rendimiento. El Rayo derrotó 2-1 al Mallorca.

El quiebre llegó ante el Athletic

Ante el Athletic, Torre saltó al césped en el minuto 82 y dejó sensaciones distintas. Más enchufado, insistente por fuera y solidario en el esfuerzo, supo proteger el balón y sumar sin esconderse. Una actitud que Arrasate valoró y lo lanza a la carrera por tener más minutos.

El mensaje se reforzó tras el pitido final, cuando el cántabro decidió quedarse sobre el verde para completar trabajo extra. Por el momento, el mediocampista lleva 18 partidos con dos asistencias. En la Isla confían en su potencial para que aporte a un equipo que necesita regularidad para zafar de la zona roja.

“Siento que esto va a salir muy bien”

Pablo Torre llegó a Son Moix en julio de 2025 tras un traspaso que rondó los 5 millones de euros, con el Barcelona reteniendo el 50 % de sus derechos y una cláusula de recompra que le podría situar en torno a 10-12 M€ en un futuro. Firmó contrato hasta junio de 2029.

En sus primeras palabras como bermellón, el futbolista reveló su expectación por llegar al Mallorca. Con plena convicción, el mediocampista aseguró que su motivación es aportar asistencias, juego y goles, algo que esperan con ansias en la Isla.