El regreso más esperado en el Benito Villamarín: el Cucho y Pellegrini conjurados para el tramo final

Periodista Deportivo |

En medio de un panorama sombrío por las lesiones, el Betis recibe una caricia y revive el ataque.

El Betis volvió a activar motores en la Ciudad Deportiva con la mirada puesta en el choque del domingo ante el Mallorca. La novedad llevó nombre propio: Cucho Hernández pisó el césped junto al grupo. Pellegrini recupera así una pieza de peso en plena recta exigente del calendario.

El colombiano no compite desde el 10 de enero, en aquella visita al Oviedo (1-1), y desde entonces fue baja en ocho encuentros por problemas físicos. Su regreso se cocina a fuego lento, pero la hoja de servicios invita al optimismo: 10 goles en 23 partidos, cifras que lo sitúan como máximo artillero.

Tras más de una semana trabajando en solitario y afinando con balón, el punta ya se integró en la dinámica colectiva. Escuchó la charla del técnico y se ejercitó junto al Chimy Ávila y Bellerín, otros dos que dejan atrás la enfermería. En Heliópolis se respira aire de optimismo y remontada.

Overbooking médico y rompecabezas táctico en Heliópolis

La sesión también dejó un vacío que pesa como una losa: Antony no compareció y el parte médico se ensancha junto a Isco y Lo Celso. Sin el vértigo del brasileño ni la brújula de sus mediapuntas, el Betis pierde fantasía y claridad, dos señas de identidad innegociables.

El centro del campo tampoco respira tranquilo por Amrabat, aún en plena recuperación tras la artroscopia a la que fue sometido hace un par de semanas en los Países Bajos. El marroquí apura plazos y regresará en breve a Sevilla para integrarse progresivamente al grupo.

La cantera, al rescate

En ese complejo escenario con la enfermería a tope, Pellegrini echa a mano a los diamantes béticos por pulir.

Rodrigo Marina e Ismael Barea se sumaron al trabajo con los mayores y aprovecharon el escaparate. El atacante, ya convocado en el Metropolitano, sigue llamando a la puerta; el mediocentro, de vuelta tras su préstamo en el Mirandés, aporta jerarquía a un filial que se juega la vida en Primera RFEF.

El Betis quiere dar un golpe encima de la mesa y firmar su tercer triunfo seguido en LaLiga después de tumbar a Valencia y Atlético, dos victorias que dispararon la moral del vestuario luego de estrellarse en la Copa. El equipo de Pellegrini se asentó en la quinta posición y sueña con la Champions.