Manu Fajardo trabaja intensamente para llevar al delantero luso a Heliópolis. En Alemania, Silva carece de protagonismo.
El Betis vuelve a asomarse al mercado de invierno con la memoria reciente como aliada. El precedente de Antony y Cucho Hernández invita al optimismo, y en Heliópolis tienen a su próximo goleador en la mira: Fabio Silva. El portugués no tiene lugar en el Dortmund y conoce bien LaLiga.
El foco de Fajardo apunta directamente al gol, una asignatura que hoy solo aprueba el Cucho con regularidad. Tras su salto a la Bundesliga, el ex Las Palmas no suma minutos y necesita continuidad. Ese contexto abre una rendija por la que el Betis observa con atención. También acecha la Roma.
Eso sí, en el Villamarín no están dispuestos a perder la cabeza. Son conscientes de que antes hay que aligerar masa salarial y abrir la puerta a salidas como las del Chimy Ávila o Bakambu.
Destrabar las salidas, objetivo número 1 de Fajardo
La hoja de ruta está clara en Heliópolis y el calendario manda. Los últimos días de enero se perfilan como el momento decisivo, con la mira en los traspasos.
En Betis hay impaciencia con el Chimy Ávila. El argentino tiene todo acordado de palabra con el Getafe. Sin embargo, las trabas burocráticas que sufre el club azulón con LaLiga por el caso Uche enfriaron el pase. En ese sentido, desde Argentina señalan que Boca podría aprovechar la situación para pedir una cesión.
Otro caso que trae dolores de cabeza para Fajardo es Bakambu. El congoleño, de buena actuación en la Copa África, es uno de los activos a vender. Sin embargo, el mensaje de Pellegrini de no desarmar la ofensiva en invierno hace tratar cualquier operación con cautela.

Dortmund se mantiene firme
El Betis no puede afrontar la cesión remunerada que exigen los germanos por Silva, que siguen pidiendo una opción de compra obligatoria superior a los 30 millones de euros, cifra que Fajardo intenta rebajar.
En Dortmund, el de Gondomar vive a contracorriente: apenas 356 minutos repartidos en 16 partidos oficiales, con un solo gol y un papel secundario en la rotación. Demasiado peaje para un delantero de 23 años que necesita continuidad más que focos pensando en el Mundial.
Muy distinta fue su etapa en la UD Las Palmas, donde explotó como referente ofensivo: 10 goles y 3 asistencias en 24 partidos de Liga. En Gran Canaria encontró confianza, minutos y colmillo, firmando números de delantero titular en Primera.





