Dos partidos ante el Atlético sin jugar y un aviso serio en plena temporada exigente
Pablo García atraviesa su etapa más delicada desde que dio el salto al primer equipo del Betis. El joven atacante se quedó sin minutos en los dos duelos frente al Atlético de Madrid, una señal que no pasa desapercibida. Tras varios meses con oportunidades claras, su presencia ha ido bajando. A sus 19 años, el margen es amplio, pero el tren no espera.
El canterano ha tenido un contexto casi ideal para asentarse. Las ausencias en ataque dejaron huecos en varias posiciones. Sin embargo, ni como extremo ni actuando más centrado ha logrado marcar diferencias. Ha participado en 23 encuentros oficiales en la 24 25, una cifra nada menor para alguien de su edad.
Mientras tanto, otros sí han dado un paso al frente. El Chimy Ávila aprovechó sus minutos para escapar de una etapa gris y mantenerse en el equipo. En cambio, Pablo García ha encadenado actuaciones discretas, sin ese gol que lo acompañó en categorías inferiores y en la selección española.
Minutos, confianza y un salto de nivel que exige más que energía
No parece un problema de actitud. Si algo transmite es intensidad, a veces incluso pasada de revoluciones. Tampoco se trata de falta de talento. En el club siempre han destacado su desparpajo y su capacidad para atacar espacios.
Lee también
El reto está en adaptarse al ritmo de la élite. Pasó del juvenil a competir en escenarios de máxima exigencia casi sin transición. Ese salto, aunque ilusionante, no es sencillo.
Durante meses tuvo el camino despejado. Abde y Bakambu viajaron a la Copa de África. Riquelme y el Cucho sufrieron lesiones. Antony arrastró molestias. Isco y Lo Celso también estuvieron fuera. Con el equipo vivo en tres competiciones hasta febrero, pocas veces habrá un escenario tan favorable para ganar sitio.
Las comparaciones no ayudan, pero surgen solas. Jesús Rodríguez irrumpió con fuerza y no soltó la camiseta hasta que el Como llamó con millones sobre la mesa. En el caso de Pablo, esa explosión aún no ha llegado.
El debate sobre una cesión y la postura firme del Real Betis
En el mercado invernal se habló mucho de una posible salida. Una cesión en un club que le garantizara continuidad parecía una vía lógica para sumar experiencia. Sin embargo, la idea del Real Betis no va por ahí. La entidad valora más un traspaso cercano a su cláusula, situada alrededor de los 30 millones de euros, que un préstamo formativo. De momento, no hubo movimientos y seguirá en la plantilla.
La buena noticia para él es que no llegó un delantero en enero. Eso mantiene abiertas opciones para la segunda mitad del curso 2025 2026. Tendrá otra ocasión para reivindicarse. Decir que dejó pasar una gran oportunidad no es un juicio definitivo. Es una fotografía del momento. En el fútbol, la exigencia aprieta, pero siempre deja margen para reaccionar. Dependerá de él convertir este frenazo en impulso.





