El club verdiblanco detalla en su auditoría la disputa legal abierta y los motivos económicos que sostienen su reclamación
El conflicto entre el Real Betis, el Botafogo y el complejo traspaso de Luiz Henrique ha entrado de lleno en el terreno judicial. La entidad verdiblanca incluyó esta situación en la documentación económica remitida a sus accionistas y explicó que mantiene un litigio activo por impagos vinculados a variables del traspaso. El caso, nacido de un movimiento con varias aristas y decisiones de despacho, ahora reclama respuestas. La tensión crece porque el Betis considera que el escenario se ha vuelto insostenible.
El Real Betis reclama dos millones al Botafogo por la operación triangular que llevó a Luiz Henrique a Europa
La auditoría publicada antes de la Junta de Accionistas del 16 de diciembre incluyó un apunte especialmente relevante. El club explicó que ha provisionado dos millones de euros por un litigio derivado de un traspaso, inscrito contablemente en “Entidades deportivas, deudores”. Aunque el documento no especificaba nombres, la información apunta de forma directa al traspaso de Luiz Henrique y a la disputa con el Botafogo.
La entidad brasileña ejecutó una maniobra particular a inicios de 2025. Aunque el futbolista fue adquirido por el Botafogo, el movimiento real encadenó un traspaso al Olympique Lyonnais y posteriormente al Zenit de San Petersburgo, en una operación confeccionada bajo el control del empresario John Textor. La estrategia buscaba reforzar la situación financiera del club francés para evitar un descenso administrativo. Para el Betis, la operación dejó pendientes variables pactadas.
El club sevillano sostiene que esos dos millones debían haberse abonado al confirmarse el regreso del jugador a Europa. Según los verdes, el futbolista cumplió las condiciones y el pago debía ejecutarse, motivo por el cual han presentado una reclamación formal. La determinación es firme: si no hay respuesta, llevarán el caso ante la FIFA.

Del coste inicial a la venta: las cifras exactas que sostienen la reclamación verdiblanca
La trayectoria del extremo en el Betis ayuda a entender la magnitud de la reclamación. La entidad verdiblanca pagó al Fluminense siete millones fijos por el 85% del pase más otros condicionados, para un gasto final de nueve millones. Más tarde, su venta al Botafogo alcanzó los dieciséis millones más cuatro en variables, elevando los ingresos potenciales a veinte. Dos de esos pagos ya fueron abonados al cumplirse objetivos deportivos, pero los otros dos, vinculados a su retorno a Europa, siguen pendientes.
La directiva encabezada por Ángel Haro entiende que la situación ha superado los límites razonables. Entre auditorías, explicaciones contables y reclamaciones formales, el caso se ha convertido en un asunto prioritario en la agenda institucional.




