Real Betis perfila la renovación de Isco con una duración que alinea su futuro con el nuevo Villamarín

Periodista Deportivo |

El acuerdo avanza con firmeza mientras ambas partes afinan la duración exacta del nuevo contrato

El nuevo contrato de Isco Alarcón con el Real Betis avanza hacia su cierre definitivo. El salario está pactado y la negociación entra en su recta final con la duración como único punto pendiente. Ambas partes buscan un acuerdo que asegure continuidad y encaje con los plazos del proyecto deportivo.

El futbolista malagueño reforzó públicamente esa intención durante la presentación de su documental En Silencio, donde explicó que desea pisar el césped del nuevo Benito Villamarín, un detalle que implica automáticamente una ampliación de larga duración.

La obra del estadio todavía necesita tiempo, así que Isco entiende que la única manera de cumplir ese sueño es firmar por varias temporadas más. El club lo valora con calma, buscando un equilibrio entre su ambición, su rendimiento y la estructura salarial del proyecto deportivo.

Cómo encajar el deseo del jugador con los plazos que maneja el Betis

Las conversaciones más recientes han puesto sobre la mesa varios caminos posibles para asegurar la continuidad del centrocampista. Uno de ellos pasa por fijar una fecha de finalización en 2028, una opción que se manejó desde el principio porque ampliaba en un año el contrato firmado en 2023.

Otra alternativa apunta al año 2029 y permitiría cumplir con ese horizonte personal que Isco se ha marcado dentro del club. Una tercera vía incluye un acuerdo hasta 2028 con una temporada extra opcional, una fórmula que daría flexibilidad a ambas partes teniendo en cuenta la edad del futbolista y la importancia de valorar su estado físico en ese tramo final.

En cualquier caso, los avances son sólidos y el club no contempla dificultades para llegar a buen puerto. La prioridad es asegurar que la decisión responda a criterios deportivos y emocionales, con plena sintonía entre la dirección deportiva, Manuel Pellegrini y el propio jugador. También influye la reciente operación para equiparar su salario al de Antony, lo que coloca a ambos como referentes dentro de la plantilla en términos de jerarquía económica.

Factores que pueden influir en la decisión sobre la fecha final

Aunque la duración del contrato es el único punto pendiente, hay matices que el Betis valora con detalle. El primero tiene que ver con el deseo de Isco de que el club sea su último destino en la élite, una aspiración que podría afianzarse con un contrato más largo.

El segundo es la evolución física del jugador, que, pese a mantener un nivel competitivo excelente, debe ser evaluado a medio plazo. El tercero es el calendario de las obras del Benito Villamarín, un elemento emocional para el malagueño y estratégico para el club, que quiere contar con un referente nacional en el estreno del estadio remodelado.

La recuperación de Isco impulsa el deseo de cerrar la renovación cuanto antes

El regreso del centrocampista tras su lesión ha sido una noticia muy bien recibida en el vestuario. Superado el problema físico que sufrió en el final de la pretemporada, Isco está listo para volver a competir y apunta a disputar minutos en el duelo ante el Girona.

Si su evolución continúa en esta línea, podría ser titular en el derbi frente al Sevilla, programado para el 30 de noviembre en el Sánchez-Pizjuán. Esa cita es especialmente importante para el jugador y le impulsa a querer dejar cerrada su renovación antes de una de las noches más esperadas de la temporada.

El club comparte esa intención y trabaja para que el anuncio llegue en los próximos días. La sintonía entre la entidad y su estrella es total y el último fleco pendiente no se percibe como un obstáculo, sino como un paso natural dentro de una negociación que avanza con la tranquilidad de quienes ya saben que seguirán caminando juntos.