El canterano que rompe la puerta del primer equipo
La convocatoria del Real Betis para este domingo tiene un nombre propio que destaca por encima del resto. Rodrigo Marina es la gran sorpresa en la lista de Manuel Pellegrini para visitar al Atlético de Madrid, una decisión motivada por las bajas del Chimy Ávila y el Cucho Hernández. Aunque el técnico chileno cuenta con Cedric Bakambu como opción principal, el extraordinario estado de forma del delantero extremeño lo coloca como el recurso más peligroso del banquillo para revolucionar el partido.
Tras aterrizar en Sevilla siendo infantil, este goleador de Plasencia superó una dura lesión de rodilla que amenazó con frenar su carrera justo cuando empezaba a asomar en el filial. Lejos de rendirse, regresó el curso pasado firmando cifras de escándalo: 27 goles que fueron fundamentales para que el juvenil bético hiciera historia. Sus dos tantos en la final contra el Valencia le dieron al club su primera Copa de Campeones, un hito que la directiva recompensó blindando su contrato hasta el año 2028 para evitar que otros grandes se lo llevaran.
La pesadilla de Europa ahora busca el gol en Primera
Si algo ha convencido a Pellegrini para darle la alternativa definitiva ha sido su rendimiento en la Youth League. Marina ha conseguido algo al alcance de muy pocos: ver puerta en todos los partidos europeos que ha jugado este año. Hace solo unos días, dejó su sello con un hat-trick espectacular que sirvió para eliminar al Tottenham y confirmar que la categoría juvenil se le queda pequeña. Su racha no es solo europea, ya que con el Betis Deportivo también suma dos goles y dos asistencias en sus últimas cinco apariciones.
El cuerpo técnico ya lo puso a prueba llevándolo al viaje de la Europa League en Salónica para observar su actitud en el grupo, y las sensaciones no pudieron ser mejores. Tras participar en el último entrenamiento con el primer equipo este sábado, el chaval ya sabe que tiene muchas papeletas para vivir su puesta de largo en la élite. Su capacidad para definir con ambas piernas y su instinto dentro del área lo convierten en la gran esperanza de la cantera para cubrir el hueco que han dejado las lesiones en la delantera verdiblanca.





