El malagueño volvió a comandar un nuevo triunfo de Marruecos y su actuación no pasó desapercibida en la Casa Blanca.
La irrupción de Xabi Alonso en el banquillo blanco cambió por completo el panorama para Brahim. Si con Ancelotti superaba los 800 minutos a estas alturas de temporada, ahora apenas roza los 500. Su rol de suplente se afianzó y esa rutina empieza a pasar factura en su confianza.
El malestar del jugador es palpable. Brahim siente que sus actuaciones justifican más protagonismo, pero la jerarquía ofensiva del equipo y la feroz competencia le dejan poco margen para ganarse un lugar. El desgaste psicológico no es menor: cada partido se convierte en un examen.
Sin embargo, el jugador encontró refugio y reivindicación en la selección marroquí. Su último partido ante Zambia en la Copa de África fue un despliegue de talento y eficacia, liderando a su equipo hacia los octavos de final con un recital ofensivo que sentenció antes del descanso.
Brahim, el torbellino que enciende a Marruecos
Brahim se mostró desbordante en Rabat, ofreciendo una versión mucho más incisiva del equipo de Regragui. Con Abde como aliado en la banda opuesta, el juego marroquí encontró la verticalidad necesaria para generar peligro constante.
El extremo madridista cerró la fase de grupos con tres goles, uno por encuentro, y confirma su candidatura a estrella del torneo. Si Marruecos alcanza la gloria, Brahim se perfila como uno de los principales aspirantes al galardón de mejor jugador, consolidando su estatus y reafirmando su talento a nivel continental.

Florentino quiere atarlo
Brahim, con contrato hasta 2027, congeló cualquier negociación para renovar, dejando claro que su ambición pesa más que el dinero. No acepta seguir como “un suplente por decreto” y advierte al club: si no cambia su situación deportiva, buscará salida el próximo verano.
En ese sentido, el Real Madrid se enfrenta a un dilema: equilibrar el ego y los minutos de su potente ataque o arriesgarse a perder a un jugador decisivo. En el Bernabéu, el runrún indica que Florentino quiere atarlo hasta 2030. La resolución se verá después de la Copa África.
Talento a medio gas en el Madrid
Brahim Díaz atraviesa una temporada testimonial con los merengues bajo Xabi Alonso: apenas 484 minutos en 18 partidos, con un gol y dos asistencias que reflejan su rol secundario. Sus escasos disparos (7 en total) contrastan con la influencia que ejerce en la selección marroquí.





