El vestuario del Madrid no elude las comparaciones entre Ancelotti y Xabi Alonso. Uno de los referentes merengues pidió “respetar” al actual entrenador.
En plena búsqueda de moldear al Real Madrid a su estilo, la era Xabi Alonso comenzó con optimismo, pero también con algunos cuestionamientos, sobre todo por la derrota en Champions y el pobre empate en Vallecas. En el vestuario dan apoyo a su míster e intentan alejar los fantasmas de Ancelotti.
Una voz autorizada en la plantilla blanca salió a respaldar al ex entrenador del Leverkusen. “Decir que echamos de menos a Ancelotti sería faltar el respeto a Xabi Alonso”, afirmó Thibaut Courtois. El belga resaltó la unión en el vestuario y dijo que los problemas se hablan “cara a cara”.
En ese sentido, el guardameta deslizó una pequeña comparación entre Ancelotti y su actual entrenador: “Carlo era como un padre o como un abuelo; Xabi es más moderno”.
El bajón en los últimos dos partidos
Sobre la derrota en Anfield y el empate en la última jornada de LaLiga, Courtois fue tajante: “Jugar en Rayo es difícil. Tenemos que mejorar”. Para el portero, el equipo está en búsqueda del camino trazado por Xabi y unido para lograr los objetivos.
En ese contexto, el uno dio por zanjada la polémica por el desplante de Vinícius al entrenador en El Clásico. El internacional con Bélgica aseveró que el crack brasileño pidió perdón en el vestuario y fueron aceptadas por la plantilla.

No todos están contentos
Uno de los que perdió protagonismo desde la llegada de Xabi fue Rodrygo. El brasileño corre de atrás en la consideración del estratega tolosano. Con el presente demoledor de Mbappé, la irrupción de Gonzalo y la llegada de Mastantuono, el extremo tendrá que ser punzante en los minutos que le brinden para poder ganarse un lugar.
“Tengo que seguir trabajando, esforzándome e intentar ganarme la confianza del entrenador”, afirmó Rodrygo, consciente de que tiene un escenario complejo en Chamartín.
Su nombre ya sonó en el mercado pasado, antes del arribo de Xabi, para salir de Madrid. Algunas versiones señalaron que tanto el City como el Arsenal estaban dispuesto a desembolsar una importante cifra por el delantero. Florentino lo tasó en 90 millones de euros.




