La factura de 31 millones de Xabi Alonso

Periodista Deportivo |

El club paga un alto peaje económico por un prroyecto que no llegó a consolidarse en el banquillo del Bernabéu

La salida de Xabi Alonso no solo deja un vacío deportivo, también un impacto económico relevante. El Real Madrid calculó una apuesta a medio plazo que se truncó en apenas seis meses. El coste total de la operación alcanza los 31 millones de euros. Una cifra que obliga a revisar la planificación financiera del curso. En Chamartín asumen el error sin dramatismo público. Pero internamente la factura escuece.

El proyecto nació con expectativas máximas tras su éxito en Alemania. Sin embargo, los resultados y la gestión del vestuario precipitaron el final. El club decidió cortar por lo sano. La decisión deportiva arrastra consecuencias contables inmediatas. Y condiciona el corto plazo.

El peaje de salida del Bayer Leverkusen y un contrato blindado desde el primer día

Para liberar a Alonso en mayo, el Madrid tuvo que negociar con el Bayer Leverkusen. El club alemán no facilitó su salida y exigió 10 millones de euros de rescisión. Ese desembolso inicial ya elevó el nivel de riesgo. La inversión arrancó con presión máxima.

A ello se sumó un contrato de tres temporadas a razón de 7 millones brutos por curso. El compromiso total ascendía a 21 millones. Al romperse el vínculo de forma anticipada, el club debe afrontar ahora el pago del tramo pendiente. Salvo ajustes derivados del acuerdo de mutuo acuerdo, la carga económica es considerable. El blindaje contractual no dejó margen de maniobra.

Coste diario y efecto directo en la planificación salarial del club

Si se prorratea la operación completa, el coste supera los 170.000 euros por día de trabajo efectivo. Una cifra difícil de digerir incluso para una entidad saneada. Más aún tras perder el primer título importante del curso. La relación coste rendimiento quedó lejos de lo esperado.

Este escenario obliga a reajustes internos. La llegada de Álvaro Arbeloa, con un salario muy inferior, alivia parte del impacto. Pero el club mantiene abierta la planificación del verano. Con nombres de alto perfil en el horizonte, la dirección financiera deberá afinar cada movimiento. La factura Alonso ya forma parte del pasado. Sus consecuencias, no.