Con el futuro aún en duda en Madrid, el turco vuelve a mostrar destellos de su talento en la goleada frente al Mónaco. Fenerbahçe también lo celebra.
Arda Güler fue uno de los más apuntados tras el despido de Xabi. Mimado por el tolosarra, el otomano vuelve a quedar bajo revisión con la designación de Arbeloa en el banquillo. Ayer, el mediocampista se subió a la carrera por tomar el mando del centro del campo blanco.
Pese a que su intención es quedarse en el Bernabéu, su probable partida sigue estando latente y también deja réditos en Estambul. El Real Madrid no solo fichó talento, firmó un contrato a largo plazo con efectos económicos sostenidos y el Fenerbahçe continúa cobrando.
Los detalles grandes están en la letra pequeña: un 20% de plusvalía en caso de venta futura. Con el mercado disparado y Güler creciendo en foco, cartel y valor, ese porcentaje amenaza con convertirse en un segundo gran traspaso para los turcos.
El reloj de los bonus ya corre para Güler
El contrato de Arda está construido por tramos y rendimiento. Cada 25 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid activan un pago extra de 2 millones de euros al Fenerbahçe, una mecánica que ya empieza a girar con frecuencia.
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El siguiente umbral, los 50 encuentros, supondrá otros 4 millones que refuerzan la sensación de operación en directo.
En Chamartín no lo viven como un peaje, sino como una señal de acierto. Cada bonus que se libera es la confirmación de que Güler suma peso en la rotación, minutos y valor de mercado. El negocio crece al ritmo del talento de un futbolista que intenta hacerse un nombre grande en el Bernabéu.
¿Y si Arbeloa le entrega las llaves?
En un centro del campo poblado, pero sin timón, ninguno de los seis mediocampistas blancos responde al molde de organizador que dejó Kroos. El mercado no traerá soluciones ya que Florentino rechaza incorporar y Arbeloa tendrá que decidir con lo que hay.
Arda no es un ‘5’ clásico, pero con balón es el que mejor ve el juego, el que se atreve y el que filtra pases con sentido ofensivo. Le falta oficio en la demarcación ya que está fuera de su hábitat natural, pero la confianza del cuerpo técnico puede acomodarlo rápido para evitar sobresaltos.
Aun así, su conexión con los atacantes (especialmente con Mbappé) justifica insistir. El jugador de 20 años se posiciona segundo en la tabla de asistencias (7), a una del líder, Lamine Yamal.





