El brasileño llegó hace apenas días a Francia y ya muestra sus credenciales de crack. Sonríe el Lyon… y también el Madrid.
Endrick necesitó poco más de media hora para justificar la estridencia que acompaña a su nombre. En su primera titularidad con el Olympique de Lyon, el brasileño marcó el gol que abrió la puerta de los octavos de la Copa de Francia ante el Lille. Un estreno con aroma a algo grande.
Desde el primer balón dejó claro que no había ido de paso. Incómodo, agresivo y siempre al acecho, fue un quebradero de cabeza constante para la zaga local. El Lyon, que en verano no imaginaba un perfil así, encontró en la cesión del madridista una oportunidad inesperada y poderosa.
Primer grito
El golpe decisivo llegó justo antes del descanso. Endrick leyó la jugada con instinto de depredador, atacó el segundo palo y resolvió de primeras tras una acción bien tejida. Fue el 1-2 definitivo, la fotografía perfecta de un delantero que tiene mucho potencial guardado.
El talento paulista sostuvo al Lyon hasta que el físico dijo basta, lógico tras meses de poca continuidad. Dejó destellos, pero se fue diluyendo tras el descanso y fue relevado pasada la hora de partido. El equipo resistió con el corazón en la boca, se salvó por el palo ante Tiago Santos y selló el billete a octavos entre suspiros.
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Un cruce anecdótico
El partido también dejó una nota simbólica con Ethan Mbappé, hermano de Kylian, que se desempeña en el Lille. El centrocampista y el sudamericano compartieron terreno de juego hasta que Endrick se marchó ovacionado tras 72 minutos de impacto real.
Una anécdota que suma al estreno del delantero de 19 años. Teniendo en cuenta que uno de los impulsos de su salida fue la llegada de Mbappé, nueve indiscutido en la Casa Blanca que eclipsó totalmente al ex Palmeiras.
Mensaje a Florentino y guiño a Carletto
Este estreno de impacto sirve como aviso en dos direcciones: al Real Madrid, donde apenas tuvo continuidad, y a una Brasil que mira con lupa cada aparición. Endrick aterrizó en Francia para jugar, sentirse importante y volver a colocarse en la carrera hacia el Mundial de 2026.
“Tenía muchas ganas de volver a jugar, Quiero demostrar que estoy plenamente recuperado y que puedo dar más de lo que Ancelotti vio de mí en el Madrid”, afirmó Endrick, que puso el foco en la Copa del Mundo.





