La acumulación de bajas obliga a Xabi Alonso a mirar a la cantera a dos días de visitar Mendizorroza
El Real Madrid afronta la visita al Deportivo Alavés con un problema serio en el lateral izquierdo. Las lesiones, las sanciones y las dudas físicas han comprimido el margen de decisión del cuerpo técnico. En ese contexto, Víctor Valdepeñas aparece como una opción real y no solo coyuntural.
Un carril zurdo vacío por lesiones, sanciones y dudas físicas de última hora
La fotografía del lateral izquierdo explica por sí sola la urgencia. Ferland Mendy continúa lesionado y no llegará a tiempo. Fran García y Álvaro Carreras cumplen sanción, lo que elimina dos alternativas habituales en la rotación.
A esa lista se suma la incógnita de David Alaba, que arrastra una sobrecarga muscular y no se ha ejercitado con normalidad. Tampoco está clara la disponibilidad de Eduardo Camavinga, que aún no ha completado sesiones al ritmo del grupo y sigue pendiente de evolución. A dos días del partido, el escenario es tan estrecho que el cuerpo técnico trabaja con planes de contingencia.
En ese mapa de riesgos, Valdepeñas ha pasado de ser una solución de emergencia a una opción competitiva. No es una apuesta improvisada. Su nombre lleva días sobre la mesa y ha ganado peso conforme se han ido cerrando otras puertas.
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Valdepeñas gana enteros por rendimiento y encaje táctico en la idea del entrenador
El canterano ha dejado sensaciones positivas en los entrenamientos de la semana. Ha mostrado fiabilidad defensiva, criterio con balón y una lectura táctica acorde a lo que exige Xabi Alonso en fase de inicio y salida limpia. En un partido como el de Mendizorroza, con presión ambiental y duelos constantes por fuera, esos matices cuentan.
El cuerpo técnico valora, además, su capacidad para sostener la posición sin desordenarse. No es un perfil explosivo, pero sí disciplinado, algo clave ante un Alavés intenso en bandas. En sesiones cerradas, Valdepeñas ha respondido bien a escenarios de uno contra uno y a la gestión de alturas, aspectos que se miran con lupa cuando el margen de error es mínimo.
Apostar por él supondría un riesgo medido. También un mensaje claro a la cantera en un momento de máxima exigencia competitiva. No sería un debut decorativo, sino una decisión estructural condicionada por la realidad de la plantilla.

Reubicar piezas o confiar en la cantera como dilema final del Real Madrid
Las alternativas existen, pero ninguna es ideal. Reubicar a Dean Huijsen fuera de su zona natural o forzar un ajuste con perfiles ofensivos como Rodrygo implicaría alterar automatismos y asumir desajustes defensivos. En un calendario cargado y con la enfermería llena, el equilibrio pesa más que la improvisación.
Por eso, Valdepeñas amenaza con convertirse en plan A. No por descarte, sino porque encaja en lo que el equipo necesita ahora mismo. Si no hay recuperaciones de última hora, su nombre está marcado en rojo en la pizarra del técnico.





