La nutricionista despedida del Real Madrid denuncia que el personal médico la aisló desde el primer día: «Quédate en tu rincón y que te paguen por no hacer nada»

Periodista Deportivo |

Itziar González revela que los fisioterapeutas bloqueaban el contacto entre ella y los jugadores y que su demanda no es por dinero sino por una disculpa

Itziar González, la nutricionista despedida del Real Madrid, ha revelado nuevos detalles sobre las condiciones en las que trabajó en el club blanco. Su relato describe un entorno hostil desde el primer momento, liderado por el personal médico y los fisioterapeutas que, según ella, la marginaron sistemáticamente para evitar que pudiera hacer su trabajo.

Todo empezó cuando informó al personal médico de que los jugadores no debían comer pasteles en el desayuno. La respuesta fue un aviso en toda regla: «Ganamos 15 Champions League así. No intentes cambiar nada o te despediremos.»

El aislamiento como método

Lo que siguió fue, según González, una estrategia deliberada de exclusión. Le dijeron que no saliera de su despacho: «Si quieres conservar tu puesto, no entres en nuestro espacio.» Cuando preguntó cómo podían beneficiarse los jugadores de su trabajo si ni siquiera sabían que existía, la respuesta fue: «Mira qué suerte tienes, estás ganando dinero sin trabajar.»

El bloqueo fue más allá de las palabras. Cada vez que un jugador intentaba seguir sus consejos nutricionales o contactar con ella para trabajar juntos, el médico personal y los fisioterapeutas intervenían de inmediato, le decían al jugador que no hablara con ella y cortaban el contacto. Una nutricionista contratada por el club a la que el propio personal del club impedía ejercer su función.

Lo que pide y lo que no pide

González ha sido clara sobre el objetivo de su demanda. No es dinero. Es reputación. Afirma que se creó una campaña de mentiras y descrédito en su contra y que lo único que pide es una disculpa. «Lo hice todo para hacer bien mi trabajo y no podría haberlo hecho mejor», señaló.

También dejó claro que su relación con los jugadores y con el presidente Florentino Pérez es buena y que los trata con mucho cariño. El problema, según su relato, no venía de arriba ni de los futbolistas. Venía del personal médico que controlaba el acceso a ellos.