El entrenador del vigente campeón europeo presiente la ofensiva de Florentino y ordena bloquear la salida del cerebro de su equipo.
Con el mercado a la vuelta de la esquina, los colosos de siempre se disputan dar el gran batacazo. En ese sentido, el Real Madrid quiere originar un terremoto en la capital francesa. El objetivo de Florentino y Xabi Alonso: Vitinha, uno de los mejores centrocampistas del mundo.
Desde París, señalan que Luis Campos habría enviado un aviso rotundo: si Al-Khelaifi acepta los 100 millones de euros que se manejan por el luso, el banquillo del Parque de los Príncipes quedará desierto. Luis Enrique está dispuesto a sacrificar su puesto, si venden a uno de sus pilares a un club enemigo.
Es un choque de egos y poder, donde el gijonés convierte su cargo en escudo para proteger el corazón del equipo. Síntoma de que la ambición de por haber ganado la primera Champions del PSG en su historia y recientemente la Intercontinental, no frenan el apetito por agigantar las vitrinas.
Duelo de enemigos
Con apenas 25 años y un contrato blindado hasta 2029, Vitinha se ha convertido en la referencia del centro del campo europeo para expertos y aficionados. En el Real Madrid sueñan con él como heredero ideal de Kroos: talento puro, visión de juego y carácter para imponerse en cualquier escenario.
Florentino Pérez sabe que arrebatárselo al París Saint-Germain no es tarea sencilla. Tras los episodios de Mbappé y otras gestas frustradas, incluso cifras de 90 a 100 millones parecían insuficientes. La negociación está marcada por el pulso de egos entre Luis Enrique y Al-Khelaifi.
Vitinha se está consolidando como el motor creativo del PSG esta temporada, con 28 partidos oficiales, 5 goles y 8 asistencias, mientras mantiene un 93 % de acierto en pases en Champions League. Su influencia se refleja también con Portugal, donde en 8 encuentros ha repartido 3 asistencias y supera el 95 % de pases completados.

Su referente, un dardo para la Casa Blanca
Al ser consultado sobre los espejos en los que se refleja, el ex Oporto no dudó en señalar al fútbol español: “Sin dudas el que más me inspiraba es Iniesta. Es mi referente. Después está Modric”.
Mientras en Madrid se desvelan por Vitinha, el futbolista se centra en un año a tope: renovar títulos con el PSG y disputar el Mundial con una de las potencias que esta llamada a ser protagonista en EE.UU., México y Canadá.





