Mientras el brasileño sigue su puesta a punto para volver al primer equipo, desde Londres podrían lanzar una nueva ofensiva.
Rodrygo Goes continúa su minucioso plan de recuperación tras la grave lesión sufrida en marzo pasado. Poco a poco, el extremo combina la rehabilitación de su ligamento cruzado con un programa enfocado en mejorar su condición física. Mientras el brasileño sigue trabajando, su futuro en la Casa Blanca vuelve a ponerse sobre la mesa.
Según el portal británico TEAMtalk, el Arsenal mantiene el contacto con el futbolista del Real Madrid. Los gunners ya habían mostrado interés por el paulista antes de la lesión cuando, bajo el mando de Xabi Alonso, tenía minutos residuales. Incluso llegaron a presentar una propuesta que rondó los 80 millones, declinada por los merengues.
Mientras el ruido alrededor del atacante de 25 años crece, la entidad blanca mantiene la prudencia con respecto a su tratamiento y estima su regreso para febrero de 2027. El contrato del ex Santos sigue vigente hasta 2028.
Arteta, obsesionado con los merengues
Rodrygo no fue el único objetivo madridista del Arsenal. El campeón de la Premier League también tuvo en agenda a Vinícius, cuando el conflicto entre el brasileño y la directiva alcanzó su pico máximo de tensión por la renovación del contrato. También preguntaron por Endrick.
La planificación del conjunto de Mikel Arteta dejó una necesidad tras las salidas de Leandro Trossard y Gabriel Martinelli. La llegada del griego Christos Tzolis, a cambio de 40 millones, aportó una nueva pieza, pero Rodrygo representaría un salto de calidad para intentar nuevamente llegar a la final de Champions.
¿Volverá a ser el crack que llegó al Bernabéu?
Rodrygo llegó a Madrid en 2019 desde Santos como una de las mayores promesas del fútbol brasileño. Sus números avalaron las expectativas: 71 goles y 57 asistencias en 297 partidos. Además, conquistó 13 títulos, entre ellos tres Ligas y dos Champions League.
Sin embargo, el físico no lo acompañó durante los últimos años. Desde 2024 sufrió al menos cuatro lesiones musculares y a principios de este año recibió el gran sacudón: la rotura de ligamentos cruzados y meniscos. El duro golpe también lo privó de disputar la Copa del Mundo con Brasil. Ahora, Rodrygo solo espera renacer. En Madrid o en Londres, eso no está definido.



