Taylor Swift se convierte en la pesadilla judicial de Florentino Pérez tras el procesamiento del Bernabéu

Periodista Deportivo |

El Real Madrid enfrentaría un posible proceso por la contaminación acústica generada por los conciertos de la estrella estadounidense en 2024.

El Bernabéu, emblema deportivo y ahora también escenario musical, entra en un terreno incómodo. La justicia abrió la puerta a un posible proceso penal por la contaminación acústica derivada de los conciertos celebrados en 2024, entre ellos dos presentaciones de Taylor Swift.

La magistrada instructora Mónica Aguirre de la Cuesta considera que los hechos denunciados no son menores. La queja vecinal, sostenida en mediciones y reiteración de alertas, apunta a una posible infracción penal por exceso de ruido.

Según la resolución escrita, todos los conciertos celebrados entre finales de abril y comienzos de septiembre superaron los límites permitidos por la normativa municipal. Entre ellos, los multitudinarios recitales de Taylor Swift, los días 29 y 30 de mayo.

El ruido que rompió el modelo de Florentino

El fenómeno Taylor Swift amenaza con convertirse en la grieta del ambicioso modelo de negocio diseñado por Florentino. Su éxito dejó al descubierto que el Bernabéu, pese a su transformación (1.700 millones invertidos), no estaba preparado para absorber semejante impacto acústico.

El alcance va más allá del club blanco. El caso lanza una señal de alerta a las grandes promotoras internacionales, que empiezan a ver Madrid como un escenario de riesgo para macroeventos. Si Swift fijó el listón comercial, el proceso penal inaugura ahora un nuevo marco que obliga al Madrid a elegir entre invertir millones en insonorización o renunciar a ser epicentro de megashows.

El Bernabéu ante la justicia

La lupa judicial apunta directamente a Real Madrid Estadio, la sociedad encargada de explotar el Bernabéu, con José Ángel Sánchez al frente de la gestión. Es la entidad señalada en el procedimiento pese a que los conciertos llevaran firma externa, como la de un patrocinador.

El escrito judicial describe que el estadio se puso a disposición con conocimiento previo de sus limitaciones acústicas. Ahí está el nudo del conflicto: permitir eventos multitudinarios sabiendo que el aislamiento no era suficiente y que el impacto podía afectar a la salud y al descanso del vecindario.