El Real Madrid busca repartir culpas tras una nueva derrota y la crisis futbolística. El árbitro Quintero González, entre los señalados.
El fiasco en el Bernabéu desató una lluvia de críticas que van desde el planteamiento de Xabi Alonso, los futbolistas y hasta el juez del partido. El Madrid cayó sin atenuantes ante el Celta y se le aleja el tren del Barcelona. En ese río revuelto, los merengues apuntan contra todos.
En el Real Madrid TV se despacharon duramente contra el colegiado Alejandro Quintero González por haber expulsado a Fran primero y a Álvaro Carreras en el tiempo añadido. Según el ex futbolista y comentarista, el árbitro “perdió la cabeza”.
Si bien no puso como excusa la actuación de Quintero por sobre el pésimo nivel de juego del Madrid, Luque calificó la actuación del joven juez como “lamentable” y aseveró que fue “muy permisivo” con el Celta.
Noche descontrolada en el Bernabéu
El Bernabéu pasó del murmullo a la angustia en cuestión de minutos. El Madrid de Xabi Alonso perdió el pulso emocional del choque justo cuando el Celta supo congelarlo a su antojo.
La expulsión de Fran García, torpe pero incuestionable, actuó como detonante de un cierre abrasivo. Con el Madrid en inferioridad y atacando más por orgullo que por claridad, el cartel del añadido (cinco minutos escasos) sonó a ultimátum.
El lío definitivo nació en una falta a Tchouaméni. El galo sacó rápido, quizá con el balón algo adelantado, y Quintero González ordenó repetir. La protesta de Álvaro Carreras encendió la mecha: amarilla inmediata, gestos que no gustaron al colegiado y segunda cartulina. Al vestuario.
El banquillo madridista perdió los nervios. Futbolistas y cuerpo técnico rodearon al cuarto árbitro en busca de explicaciones. Endrick, el más acelerado de todos, terminó viendo la roja en pleno caos.

Panorama desolador
Tras la derrota escandalosa, el peligro de tsunami sigue latente en la Casa Blanca. Los cuestionamientos hacia Xabi Alonso crecen y su continuidad ya pende de un hilo. Para colmo, el próximo rival será el Manchester City con la presión de jugar de local.
Para colmo, la visita a Vitoria tendrá ocho bajas en defensa entre lesiones y suspensiones. Militao sufrió una rotura en el bíceps femoral de la pierna izquierda que lo dejará tres meses fuera de las canchas. Muchos problemas y pocas soluciones para un proyecto que empieza a diluirse.





