Tras el fallido fichaje del inglés, el entrenador del Aston Villa centra sus esfuerzos en el histórico jugador del Madrid.
Este miércoles 14 de enero de 2026, las oficinas de Birmingham y Madrid hierven con el runrún del mercado. Tras perder a Conor Gallagher frente al Tottenham, Unai Emery impulsa su «Plan B», centrando todas las miradas en Dani Ceballos. El técnico del Aston Villa busca seducir al utrerano.
En Aston Villa son conscientes de las limitaciones económicas y del estricto control del Fair Play Financiero. Por eso, el club pretende estructurar la operación de manera similar a la fallida negociación por el inglés: un préstamo con obligación de compra por el mediocampista merengue.
El golpe de los Spurs
En Villa Park tenían todo encaminado para cerrar a Conor Gallagher como nuevo refuerzo. Sin embargo, una monstruosa oferta desde Londres volteó la ilusión. El Tottenham puso los 40 millones pedidos por el Atlético y el centrocampista viajó a la capital inglesa para ultimar los detalles del contrato.
Este movimiento dejó en el aire a Unai Emery. Para el de Fuenterrabía, el ex Chelsea era el jugador ideal para reemplazar a Boubacar Kamara, que estará de baja por un mes en un tramo clave de la Premier League, con el Aston Villa tercero, a seis puntos del líder Arsenal.
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Dos viejos conocidos
El pedido por Dani Ceballos no es capricho; tiene una base de argumento fuerte. Unai conoce muy bien al pivote del Madrid. Fue él quien lo llevó al Arsenal en 2019 y le dio las llaves de la sala de máquinas de los gunners, donde estuvo dos temporadas.
La temporada de Dani Ceballos en el Bernabéu se mueve entre la intermitencia y el banquillo, con 17 apariciones marcadas más por la rotación que por el protagonismo. El andaluz afronta una encrucijada: continuar en Chamartín rodeado de galácticos o aceptar el reto del Aston Villa, aspirante a Champions.
Pese a que el equipo inglés camina sobre la cuerda floja en el PSR (Reglas de beneficio y sustentabilidad), la negociación con el Real Madrid puede ser más amable que la que tuvo con el Atleti por Gallagher. En la Casa Blanca suelen ser más flexibles con futbolistas que necesitan rodaje.





