Del batacazo en el Clásico a debutar con gol con España en menos de un año: la historia del exmadridista que Osasuna ha transformado en uno de los mejores extremos de LaLiga
Las carreras rara vez se desarrollan de forma lineal. La de Víctor Muñoz es el mejor ejemplo. En mayo de 2025, el atacante vivió uno de sus momentos más duros con la camiseta del Real Madrid: debutó en el Clásico ante el FC Barcelona, fue sustituido en los minutos finales y erró una ocasión clara de empatar. Las críticas en redes sociales fueron tan brutales que le obligaron a cerrar temporalmente sus cuentas. Menos de un año después, debutó con España marcando el 3-0 ante Serbia con un disparo de exterior técnicamente exigente. El punto de inflexión estaba ahí, pero hacía falta el carácter para aprovecharlo.
De la Castilla a la selección absoluta en un año
El salto ha sido vertiginoso. Muñoz firmó por Osasuna el 11 de julio de 2025 con contrato hasta 2030. El club pamplonés pagó 5 millones de euros por el 50% de los derechos de transferencia, con bonificaciones de hasta 1 millón adicional. En Pamplona encontró el entrenador y el proyecto que necesitaba. Bajo las órdenes de Alessio Lisci se convirtió en titular indiscutible y pieza central del ataque navarro.
Los números avalan el salto: 31 partidos entre LaLiga y Copa del Rey, 6 goles y 5 asistencias. Una estadística llamativa si se tiene en cuenta que hace apenas un año competía con el Real Madrid Castilla en la tercera categoría del fútbol español. El propio jugador reconoce la deuda con su club: «Esto también es gracias a Osasuna. Me dieron la posibilidad de crecer y adaptarme al nivel.»
Su debut con la selección española ante Serbia completó un círculo perfecto. Entró en el minuto 63, tardó menos de diez minutos en marcar y describió la noche con sencillez: «Es muy fácil jugar con estos jugadores. Me sentí cómodo desde el primer momento.»
El Real Madrid controla la situación desde la sombra
Mientras Muñoz despega, el Real Madrid ha construido en silencio una posición de control casi perfecta. En la operación con Osasuna se guardó una opción de recompra de aproximadamente 8 millones de euros. Descontados los 5 millones de la venta original, el club blanco podría recuperar al jugador por un coste neto de solo 3 millones. En un mercado donde los talentos jóvenes alcanzan cifras de tres dígitos, ese precio es una anomalía a favor del Madrid.
El control va más allá de la recompra. El Real Madrid conserva el 50% de los derechos económicos del jugador. Si Osasuna decide venderle, la mitad de los ingresos viajan directamente a las arcas blancas. La cláusula de rescisión del jugador está fijada en 40 millones de euros. El modelo recuerda al utilizado con Nico Paz, otra pieza de La Fábrica gestionada con la misma visión estratégica.
En enero, el Sunderland AFC presentó una oferta de 25 millones que fue rechazada. El valor de mercado de Muñoz ha escalado ya hasta los 20 millones y sigue subiendo. El FC Barcelona y otros clubes europeos siguen su evolución de cerca, pero la decisión sobre su futuro pasa necesariamente por Madrid.
Una pregunta de cuándo, no de si
Víctor Muñoz es la siguiente gran historia de La Fábrica. Del batacazo en el Clásico al debut con gol en la selección absoluta, su trayectoria resume en pocos meses la capacidad del fútbol para reescribir narrativas. Y el Real Madrid, como casi siempre, ha sabido construir una posición desde la que puede actuar en cualquier momento sin urgencia ni coste excesivo. Su regreso a Chamartín no es una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo el club decida que ha llegado el momento.





