Vinicius Jr. se acerca al adiós: el Real Madrid no subirá la oferta de renovación y no se arriesgará a perder valor por el brasileño

Periodista Deportivo |

El rendimiento del atacante cae de forma drástica y abre un escenario complejo para el club antes de entrar en el último tramo contractual

El Real Madrid se enfrenta a uno de los dilemas más delicados de su planificación reciente con Vinicius Jr.. El club no tiene previsto aumentar su oferta de renovación. Esa postura abre un escenario peligroso. De aquí a un año, el brasileño entrará en el periodo que le permite negociar libremente. Todo ocurre mientras su rendimiento deportivo se ha desplomado. Y su relación con la grada se ha deteriorado.

Los números no acompañan. En 61 partidos disputados durante el último año natural, Vinicius ha marcado 13 goles. Son cifras muy alejadas de lo que se exige a un atacante titular en el Real Madrid. Más aún si se comparan con su propio historial reciente. Hace apenas catorce meses aspiraba al Balón de Oro. Hoy, su figura genera dudas.

Vinicius Jr. atraviesa un año deportivo muy por debajo de su estándar y encadena su peor racha goleadora reciente

El 2025 ha sido un año difícil para el brasileño. Su versión eléctrica ha desaparecido. Ha perdido confianza. Sus decisiones en el último tercio son erráticas. Y su impacto en los partidos se ha reducido de forma notable.

Los datos confirman esa sensación. Enero fue su mejor mes, con tres goles. Desde entonces, solo en abril, agosto y octubre ha marcado más de una vez. Su doblete ante el Villarreal CF el cuatro de octubre fue su último gol. Desde entonces acumula catorce partidos sin ver portería. Está a dos de igualar el peor registro de su carrera.

La comparación con temporadas anteriores es contundente. En 2023 firmó 19 goles. En 2024 alcanzó los 32. En apenas un año, su aportación ofensiva ha caído más de un cincuenta por ciento. Nunca fue un goleador puro. Pero sí decisivo. Hoy no lo está siendo.

La relación con la grada del Real Madrid se resiente tras episodios de frustración y señales públicas de desconexión

El bajón no es solo futbolístico. Vinicius también atraviesa un momento delicado a nivel emocional. Dos episodios han marcado la temporada. El primero, su sustitución en el último Clásico. El gesto de enfado fue evidente. Se marchó directo al vestuario. Luego pidió perdón. Pero la grieta quedó.

El segundo llegó ante el Sevilla FC. Errático, sin gol y con poca implicación defensiva. Fue sustituido en el minuto ochenta y tres. Esta vez, el Santiago Bernabéu respondió con una pitada sonora. Algo inédito en su carrera. Hasta ahora, Vinicius había sido intocable para la afición.

La reacción fue inmediata. En redes sociales publicó una imagen con puntos suspensivos. Eliminó su foto de perfil con la camiseta blanca. Y la sustituyó por una con la selección brasileña. Gestos pequeños. Pero muy significativos en un contexto de tensión.

Un horizonte contractual que obliga al Real Madrid a decidir entre renovar vender o asumir un riesgo elevado

El contrato de Vinicius expira en junio de 2027. Aún hay margen. Pero el tiempo corre. En poco más de un año podrá firmar un precontrato con cualquier club. Perderlo libre sería un golpe estratégico enorme para el Real Madrid.

La decisión no es sencilla. Renovar a un jugador en baja forma. Con Kylian Mbappé como eje del proyecto. O venderlo en verano si no hay acuerdo. Ambas opciones tienen riesgos. La solución pasa por el césped.

El segundo tramo de la temporada será decisivo. Vinicius necesita recuperar su mejor versión. El Real Madrid lo necesita para competir por títulos. El parón previo a la Supercopa de España aparece como un punto de inflexión. Lo que ocurra ahí marcará el camino.