La impotencia ofensiva del Madrid radicó en la ausencia de Mbappé. Xabi le reza al crack francés para que se recupere.
Un buen Manchester City llegó en el peor momento para el Real Madrid. El equipo de Pep Guardiola logró revertir el gol de Rodrygo y llevarse un triunfo resonante en un Bernabéu que disparó la alarma roja. La falta de Mbappé, clave para la ineficacia frente al arco rival.
Kylian volvió a vestirse de corto, pero no saltó al césped: el francés se quedó toda la noche en el banquillo, aún renqueante del muslo y con una pequeña fractura en el anular que tampoco ayuda.
El plan de Xabi pasa por mimarlo y ver cómo responde en los próximos entrenamientos, sin prisas ni riesgos innecesarios. Su presencia en Mendizorroza sigue en el aire y, a día de hoy, nadie se atreve a poner la mano en el fuego sobre su disponibilidad ante el Alavés.
Influencia total en la era Xabi
Mbappé está siendo figura absoluta en la temporada 2025/26: con 16 goles y 4 asistencias en 16 partidos de LaLiga, lidera la tabla de pichichis y contribuye de manera decisiva al ataque blanco. Su impacto va más allá del área: genera oportunidades y es el punto de referencia.
En Champions, el campeón mundial con Francia no se queda atrás: 9 goles en 5 partidos para ser el goleador actual del certamen. Cifras brutales que lo sitúan entre uno de los candidatos máximos al próximo Balón de Oro.
En resumen, el delantero de 26 años supone alrededor del 58% de los goles del Madrid esta campaña, por lo que su ausencia ayer fue crucial para el desmoronamiento del elenco blanco ante el City.

Rodrygo, 9 meses después
El gol que abrió el duelo ante el City llevó la firma de un futbolista al que muchos daban por amortizado el pasado verano: Rodrygo Goes. Sus declaraciones buscando aire fresco y un final de curso gris lo colocaron en el foco. Parecía más fuera que dentro.
Si hay un territorio donde el brasileño se transforma es la Champions, y ante los ciudadanos volvió a sacar brillo. Arrancó eléctrico, presionando arriba, y coronó su noche con una definición de jugador grande: carrera limpia al espacio y latigazo cruzado imposible para Donnarumma.
El tanto derribó una sequía que se hacía eterna: nueve meses sin marcar con el Real Madrid. Su última diana también había llegado en Europa, frente al Atlético el 4 de marzo. Un grito de gol que, esta vez, sonó a resurrección.





