El técnico blanco lamenta que la caída de Rodrygo no fuese revisada mientras el equipo encadena empates y cede terreno en LaLiga
El Real Madrid salió de Montilivi con la sensación de haber dejado una puerta sin abrir, como si el partido escondiera algo más detrás de un empate áspero. La acción de Rodrygo Goes, que cayó en el área entre dos defensores del Girona, se convirtió en la diana de las preguntas y las dudas tras un encuentro marcado por detalles pequeños.
Xabi Alonso explicó después que no había visto la jugada completa pero que desde el banquillo le comentaron que el contacto merecía revisión por VAR. La ausencia de esa comprobación alimentó la conversación en un partido muy igualado.
El entrenador blanco mantuvo un tono calmado, sin incendiar palabras, aunque dejó claro que la acción podía haber influido en el resultado final. Los blancos acumulan tres empates consecutivos y sienten cómo el FC Barcelona ha recortado terreno en la pelea por el liderato. Para Alonso, sin embargo, la Liga sigue siendo una carrera larga donde los equipos atraviesan momentos imprevisibles, como esas montañas que suben y bajan según avanza el calendario.
Xabi Alonso destaca la reacción del equipo pese al empate, defiende a sus jugadores y pide mantener la autocrítica necesaria
Alonso insistió en que su equipo reaccionó con determinación tras el 1-0, manteniendo una energía que se notó en la segunda parte. El Real Madrid generó varias ocasiones claras dentro del área, pero la falta de precisión final impidió completar la remontada. El técnico recordó que el equipo ya había ofrecido tramos sólidos lejos de casa en fases anteriores del curso, aunque reconoció que ahora están viviendo una secuencia diferente.
Lee también
Pese a las dudas que siempre genera un tramo sin victorias, Alonso no reprochó nada a sus jugadores. Al contrario, valoró la unidad interna y el esfuerzo colectivo en medio de un calendario comprimido. También insistió en que la autocrítica es indispensable para sostener el nivel competitivo de un club que vive en permanente exigencia. El entrenador concluyó que la clave está en transformar esa energía y ese inconformismo en victorias inmediatas.
La visita a San Mamés aparece como una cita importante pero no decisiva en la pelea por el liderato
La próxima parada para el Real Madrid será San Mamés, donde espera un Athletic Club intenso y ambicioso. Aunque desde fuera se percibe como una prueba de fuego, Alonso rebajó el dramatismo y explicó que no es una final. El técnico señaló que la clasificación está tan ajustada que cualquier equipo puede ganar o perder posiciones en cuestión de una semana.
La consigna es clara: recuperar la victoria fuera de casa, mantener el pulso con el Barça y afinar los detalles que separan un empate de un triunfo. El duelo ante los bilbaínos se presenta como un punto de inflexión emocional, más que clasificatorio, en un tramo donde el equipo necesita reafirmarse. Para Alonso, la oportunidad está ahí, esperando ser agarrada con firmeza.
El entrenador blanco remarcó que la clasificación está abierta y que los equipos de arriba seguirán intercambiando posiciones durante las próximas semanas.





