Xabi Alonso celebra su victoria más convincente en San Mamés con un Real Madrid que por fin responde

Periodista Deportiva |

El técnico blanco subraya la madurez, el control y la autoridad mostrada ante el Athletic Club en una noche que considera clave para el rumbo del equipo

El propio Xabi Alonso lo dejó claro nada más terminar el partido: este 0 3 en San Mamés no fue una victoria cualquiera. Fue, para él, “el partido más redondo de la temporada”. Y sus palabras pesan. El entrenador del Real Madrid llevaba semanas reclamando continuidad, solidez y calma en los momentos calientes, tres ingredientes que, según afirmó, por fin vio aplicados con precisión quirúrgica en un estadio que siempre exige mucho más que fútbol.

El técnico reconoció que el equipo llegaba con presión después de la racha de empates, pero destacó que la plantilla respondió con la serenidad que venía persiguiendo. Para Alonso, la clave estuvo en la disciplina colectiva, en la capacidad para ejecutar el plan durante los 90 minutos y en la madurez con la que sus jugadores controlaron cada tramo del choque. Incluso antes del marcador favorable, ya sentía que el equipo transmitía otra energía.

Un test emocional superado

Xabi recordó que el empate en Girona había dejado cierto poso de frustración en el vestuario y que la visita a San Mamés estaba marcada como examen emocional. Para él, se trataba de confirmar si el equipo podía subir el nivel justo cuando el calendario se volvía más exigente.

El técnico valoró especialmente la forma en la que sus jugadores gestionaron las pequeñas crisis del partido: las ocasiones del Athletic Club, algún momento de imprecisión y el empuje rojiblanco en fases aisladas. “El rendimiento y la calidad colectiva” fueron, según subrayó, los cimientos que sostuvieron un partido que empezó bien y terminó mejor.

Mbappé y Vinicius, una sociedad que entusiasma a Xabi Alonso

Aunque dejó claro que su satisfacción era global, Xabi dedicó palabras especiales al gran protagonista: Kylian Mbappé. El francés marcó dos goles, asistió en otro y, sobre todo, transmitió la determinación que el entrenador busca en partidos grandes.

También valoró la relación futbolística del delantero con Vinicius, una conexión que está empezando a convertirse en un problema estructural para cualquier defensa y que, según el técnico, potencia la profundidad de todo el equipo.

Courtois, el otro pilar silencioso

Xabi Alonso no quiso cerrar su análisis sin destacar a Thibaut Courtois, protagonista en momentos clave de la primera parte. Sus paradas a Guruzeta y Berenguer evitaron que el partido cambiara de rumbo. “No es noticia que haga paradas decisivas”, dijo, reconociendo que el equipo pudo construir el triunfo gracias a esa fiabilidad inicial.

Un punto de inflexión

Alonso se marchó de San Mamés reforzado y convencido de que su equipo dio un paso adelante necesario. Sabe que queda mucho, pero también que noches como esta levantan cimientos. En un estadio imponente, en un momento de dudas y ante un rival intenso, su Real Madrid respondió como él quería: con cabeza, con oficio y con autoridad.