En plena crisis, Florentino busca su norte. A la opción Klopp, ahora se suma el posible regreso del salvador: Zinedine Zidane.
Más allá de los dos títulos evaporados en apenas cuatro días, lo que inquieta al madridismo es el aroma a deriva. Falta un plan reconocible, sobra la sensación de parcheo y el vestuario, atento a la debilidad, ya ha olido grietas en el mando. Xabi Alonso fue otra de las víctimas.
Por primera vez en su segunda etapa, la figura del presidente deja de ser intocable en el Bernabéu. La grada empieza a pedir cuentas, cansada de decisiones erráticas y de un silencio institucional que agranda el desconcierto. La presentación de Arbeloa agrandó la incertidumbre.
Es evidente que Florentino necesita un piloto para atravesar la tormenta. El salvador parece llegar desde Francia. Zinedine Zidane estaría dispuesto a escuchar una propuesta del mandamás blanco. Es un conductor de vestuario al estilo Ancelotti, ganador y nombre con fuerte respaldo en el madridismo.
El gran gestor de egos
El príncipe no rehuyó el debate sobre el presente del Real Madrid. En una entrevista con su ex ayudante Hamidou Msaidie, Zidane reveló su receta del éxito en el Bernabéu: “estábamos a disposición de los jugadores”. En ese sentido, el marsellés ratificó su posición con una contundente frase: “Si no lo has entendido, no puedes durar en esta profesión”.
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Más que pizarra, ofreció respaldo; más que órdenes, complicidad. Se definió como un gestor de talentos, casi un padre futbolístico, convencido de que sin afinidad no hay obediencia. «Hay que caer bien en el vestuario”, relató el ex entrenador del Madrid.
“estábamos a disposición de los jugadores”, afirmó Zidane sobre su gestión de vestuario en el Madrid
En ese contexto, el campeón del mundo en 1998 rememoró su aterrizaje en 2016 a la capital española con una certeza inquebrantable: “teníamos al mejor equipo del mundo”. El Príncipe siempre se mostró confiado, pero reconoció que tuvo que cambiar algunas cosas para mantenerse en un banquillo caliente.
La selección, el deseo que limita una negociación
Pese a que una de las posibilidades firmes de Florentino es repatriar a Zidane para darle orden a un vestuario revuelto, Zinedine tiene una cuenta pendiente que aún está en espera y podría tener su punto cúlmine pasado el Mundial: dirigir la selección de Francia.
Es un secreto a voces que el ex 10 galo es el máximo candidato para reemplazar a Deschamps tras la cita mundialista. El entrenador campeón en Rusia y subcampeón en Catar se retirará de la profesión en agosto y Zidane tiene todos los boletos para sucederlo.
En este escenario, Florentino deberá apostar por un viejo conocido con extensos pergaminos o un nuevo perfil con aval en el fútbol europeo. Lo que sí es seguro es que el margen de maniobra es corto, y el Madrid podría hundirse en una crisis sin precedentes.





