Matarazzo no sabe que hacer con Odriozola

Periodista Deportivo |

La llegada de Matarazzo no modifica el presente de Odriozola. El lateral continúa en la rampa de salida en Anoeta.

Lo de Álvaro Odriozola en la Real empieza a rozar lo inexplicable y la gestión de su rol deja más preguntas que respuestas. La ausencia en Copa se justificó en clave de dosificación, pero el plan no tuvo continuidad en Liga. Odriozola volvió a mirar el partido desde el banquillo, atrapado en una espera eterna.

Ni siquiera la sanción de Aramburu abrió una rendija para verle en el once titular, en un contexto que parecía hecho a su medida. En su etapa de interino, Ansotegi prefirió recolocar a Aritz antes que activar una alternativa que sigue sin despegar.

Con la llegada de Pellegrino Matarazzo, el guion no ha cambiado. Aramburu mantiene su condición de intocable y el lateral donostiarra sigue fuera del foco. El tiempo pasa y su situación continúa sin encontrar explicación ni salida clara.

Un momento de quiebre

La temporada de Álvaro Odriozola en la Real Sociedad se ha convertido en un ejercicio de resistencia. Apenas tres partidos oficiales y poco más de doscientos minutos resumen un curso que pasa de puntillas, muy lejos del peso que se esperaba tras su regreso en 2023.

En los despachos, la situación tampoco encuentra salida. En Anoeta han movido contactos por Italia y por LaLiga, pero las condiciones económicas frenan cualquier acuerdo. Los clubes piden que el salario lo asuma casi íntegro el conjunto txuri-urdin, una losa que bloquea refuerzos urgentes.

El salario, un lastre

El verdadero escollo no está en el césped, sino en los números. Odriozola tiene contrato largo (hasta 2029) y una ficha heredada del Madrid que desborda cualquier operación de mercado para un jugador sin continuidad reciente. A sus 30 años, y con escaso rodaje, su situación se ha convertido en un problema estructural para la Real más que en una cuestión deportiva.

Hay que remontarse a la temporada 21-22 en la Serie A para ver números decentes en cuanto a presencias para el gipuzcoano. Fueron 27 partidos con la Fiorentina, a la que llegó cedido por el Madrid. Hacia atrás, muy poca acción en el Bernabéu y un préstamo prácticamente sin minutos en el Bayern.

Desde su regreso celebrado a Anoeta en 2023, el futbolista apenas jugó 26 partidos. Todo indica que su salida es una cuestión de estado en Zubieta.