Un derbi cargado de urgencias en el que Real Sociedad y Athletic Club llegaron con necesidad de puntos y presión clasificatoria
El Derbi Vasco prometía tensión y cumplió. La Real Sociedad buscaba alejarse de la zona baja y el Athletic Club aspiraba a engancharse al grupo europeo. El partido comenzó con más iniciativa visitante, aunque la primera ocasión clara llegó para los locales con un disparo de Brais Méndez que obligó a intervenir a Unai Simón. La polémica apareció a la media hora con una mano reclamada por la grada donostiarra, pero sin penalti señalado.
El partido se encendió en el tramo final del primer tiempo. Mikel Oyarzabal asistió para el 1-0 de Brais Méndez, y apenas unos minutos después, Gorka Guruzeta respondió para el 1-1 tras una gran jugada de Aitor Gorosabel. El descanso llegó con igualdad, pero con ritmo y dos equipos golpeando cuando parecía que no pasaba nada.

La Real vuelve a golpear, el Athletic Club reacciona y Robert Navarro aplica la ley del ex en Anoeta
El segundo tiempo empezó con otro golpe local: Gonçalo Guedes anotó el 2-1 tras una acción plena de potencia y definición. La Real Sociedad se sintió cómoda con ventaja, ordenada atrás y peligrosa con Take Kubo al espacio. El tanto del japonés fue anulado por fuera de juego, lo que evitó el 3-1. Y cuando el derbi parecía controlado, llegó el empate: Robert Navarro, antiguo jugador txuri-urdin, aprovechó un rechace tras parada de Álex Remiro y puso el 2-2 a falta de diez minutos.
El choque entró en un tramo final sin respiro, con Nico Williams, Yuri Berchiche y Pablo Marín dejando ocasiones aisladas que elevaron la tensión en las áreas.
Gorrotxategi firma el 3-2 en el 92’, Anoeta explota y la Real Sociedad consigue un triunfo merecido en el descuento
Cuando el empate parecía definitivo, Mikel Oyarzabal centró al segundo palo y Gorrotxategi apareció para reventar la pelota a la red con su pierna derecha. Anoeta explotó y los locales supieron resistir en los cinco minutos de añadido para cerrar una victoria que devuelve oxígeno clasificatorio y castiga a un Athletic Club que volvió a sufrir en defensa.




