El central donostiarra acaba contrato en junio con solo 72 minutos en tres partidos esta temporada y su prioridad es encontrar un destino donde sea protagonista sobre el césped
El futuro de Aritz Elustondo en la Real Sociedad apunta a la despedida. El central, uno de los capitanes y referentes históricos del vestuario txuri-urdin, termina contrato en junio y todo indica que su decisión se inclina hacia una salida este verano. No como una ruptura, sino como una elección natural de un futbolista que a punto de cumplir 32 años sigue sintiéndose en condiciones de competir y quiere hacerlo desde el protagonismo.
72 minutos en tres partidos: un rol que no encaja con sus ambiciones
La temporada de Elustondo ha estado marcada por la falta de minutos. El central donostiarra ha disputado apenas 72 minutos repartidos en 3 partidos bajo las órdenes de Pellegrino Matarazzo, una cifra que contrasta con su importancia histórica dentro del club y que refuerza la sensación de que su ciclo en Anoeta puede estar llegando a su fin.
Desde la dirección deportiva no ha habido una postura clara sobre su renovación. Las dudas no tienen que ver con su compromiso ni con su actitud, sino con la necesidad de ajustar la plantilla a un nuevo ciclo. Las bajas en defensa y los compromisos internacionales podrían abrirle alguna ventana de minutos en el tramo final de la temporada, algo que el club sigue analizando antes de tomar una decisión definitiva.
El camino de otros de Zubieta pesa en su reflexión
Elustondo tiene claro que aún se siente futbolista y que su prioridad es jugar, sentirse importante y apurar su carrera desde el protagonismo. Esa idea no encaja con el rol secundario que podría tener si continúa en San Sebastián. El ejemplo de otros jugadores formados en Zubieta que han salido en busca de minutos pesa en su reflexión. El central sabe que las puertas del club estarán abiertas para regresar en el futuro en otras funciones, pero ahora mismo su objetivo es seguir compitiendo al máximo nivel.
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La salida, si se produce, no será una ruptura con el club de su vida. Será la decisión coherente de un futbolista que antepone la continuidad sobre el césped a la comodidad de quedarse en casa sin el protagonismo que siente que merece.





