Ion Ansotegi entrenador interino de la Real Sociedad tras despido de Sergio Francisco

Periodista Deportiva | | Actualizado:

La destitución de Sergio Francisco activa un relevo provisional que permite a la Real estabilizarse antes de tomar una decisión estructural

La Real Sociedad ha decidido destituir a Sergio Francisco tras la derrota ante el Girona FC, un resultado que precipitó una situación ya muy deteriorada. El club considera agotado el ciclo del técnico de Irun y ha optado por un relevo inmediato en el banquillo. La importancia del movimiento radica en que la entidad no quiere equivocarse en la elección del próximo entrenador.

El calendario no concede margen. Con la Copa del Rey y LaLiga aún activas antes del parón, el club necesitaba una solución rápida y de bajo riesgo. Por ese motivo, la apuesta ha sido interna.

El elegido es Ion Ansotegi, actual técnico del Sanse, que asumirá el mando del primer equipo de forma interina. Una decisión que busca ganar tiempo sin alterar la estructura del club.

Ion Ansotegi asume el mando en un contexto tenso y con precedentes claros en la historia reciente del club

Ion Ansotegi dirigirá a la Real Sociedad en los compromisos ante el CD Eldense en Copa y el Levante UD en Liga. Dos partidos que servirán de puente antes del siguiente gran hito del calendario, la visita del Atlético de Madrid el 4 de enero.

La elección no es casual. Ansotegi viene de firmar una victoria contundente en Riazor con el filial y conoce a fondo la casa. Su perfil es el de un técnico de transición, no el de una apuesta a largo plazo. El club ya vivió una situación similar en noviembre de 2014. Entonces, tras la destitución de Jagoba Arrasate, fue Asier Santana quien asumió el cargo de forma interina. Aquel episodio terminó con una victoria ante el Atlético y dio tiempo a cerrar la llegada de David Moyes.

Ahora el escenario se repite. El objetivo no es cambiar el rumbo táctico de inmediato, sino estabilizar el vestuario y evitar decisiones precipitadas. Ansotegi llega para ordenar, no para revolucionar. La decisión también tuvo en cuenta el contexto emocional. El ambiente en Zubieta tras la derrota ante el Girona fue descrito internamente como muy pesado. El club necesitaba una figura conocida y respetada para amortiguar el golpe.

El desgaste de Sergio Francisco y la falta de liderazgo aceleraron una ruptura que ya parecía inevitable

La etapa de Sergio Francisco llevaba semanas en el alambre. A las tres derrotas consecutivas ante Villarreal CF, Deportivo Alavés y Girona FC se sumaron malas sensaciones y decisiones discutidas desde el banquillo. El técnico había superado una crisis previa en octubre, pero esta vez el crédito se agotó. No solo por los resultados, también por la desconexión progresiva con parte del vestuario.

Desde dentro del club no se entendió el plan del segundo tiempo ante el Girona. Los cambios no mejoraron al equipo y algunas decisiones, como la gestión de los perfiles ofensivos disponibles, generaron incomprensión. Las palabras de Igor Zubeldia tras el partido fueron especialmente duras. “Hemos hecho el ridículo”, afirmó el capitán, reflejando un sentir colectivo poco habitual en un vestuario históricamente contenido.

Tampoco ayudó la falta de líderes claros más allá de Mikel Oyarzabal. El capitán defendió públicamente al entrenador días antes, pero ese respaldo no se tradujo en el campo. El equipo se quedó sin energía demasiado pronto. El propio Sergio asumió el desenlace con resignación. Tras el último entrenamiento, comunicó a la plantilla que su etapa había llegado a su fin. Hoy ya no dirige.

Pellegrino Matarazzo

El casting corto avanza con nombres externos mientras el club evita repetir una apuesta continuista

En paralelo al relevo interino, la Real Sociedad trabaja en el fichaje de un nuevo entrenador. A diferencia del caso de Sergio Francisco, esta vez el elegido no será de la casa. El club maneja un casting corto. Thiago Motta y Pellegrino Matarazzo son los dos nombres mejor posicionados. Ambos perfiles gustan por metodología, experiencia reciente y capacidad para competir sin romper la identidad del club.

Thiago Motta está libre desde su salida de la Juventus en marzo de 2025. Su clasificación del Bolonia FC para la Champions League sigue muy bien valorada. El debate gira en torno a su encaje económico. Pellegrino Matarazzo, por su parte, ya fue contactado en octubre. El club negoció con él ante una posible destitución que entonces no se produjo. Su trabajo en Stuttgart y Hoffenheim encaja con el modelo realista.

En un segundo plano aparecen Francisco Javier García Pimienta y Luis García Plaza, aunque han perdido fuerza en las últimas semanas. La apuesta por Ion Ansotegi permite algo clave. Tomar la decisión definitiva sin la presión del calendario inmediato. Ganar tiempo, evaluar y acertar.

La Real entra en una fase delicada. El interinaje es solo el primer paso. El siguiente marcará el rumbo del proyecto.