La primera alineación prevista de Pellegrino Matarazzo

Periodista Deportivo | | Actualizado:

La Real arranca una nueva era de ilusión bajo el ala de Pellegrino Matarazzo. Un entrenador moderno y aventurado para salir de la crisis.

“Ha llegado el momento de ganar”. Con esa frase, Pellegrino Matarazzo abrió su ciclo en Anoeta. El estadounidense fue el elegido por Aperribay para comandar un barco a la deriva y dejar atrás los fantasmas del descenso en el que está sumido la Real tras la salida de Sergio Francisco.

El estadounidense, primero de su país en dirigir en LaLiga, llega con la escuela del fútbol moderno (fue ayudante de Julian Nagelsmann en Hoffenheim): equipo vertical, con rotación constante y presión alta. La incógnita es si podrá imprimir su sello rápidamente en un equipo que necesita resultados urgentes.

El debut del yanki será exigente. Será el 4 de enero en Anoeta ante el Atlético del Cholo.

Desafío mayúsculo en Anoeta

El ideario de Matarazzo encaja en una Real Sociedad más pragmática, menos ornamental pero muy competitiva. Su fútbol parte de un bloque medio-alto, agresivo en la presión tras pérdida, con salidas limpias pero sin obsesión por la posesión eterna como el estilo Pep.

En la Real podría estructurar un 4-2-3-1 flexible o un 3-4-2-1, sistemas que ya ha manejado con éxito. Urko sería la pieza nuclear como mediocentro posicional, con Brais Méndez o Yangel por delante para el box to box. En defensa, Zubeldía y Aguerd encajan en su gusto por centrales firmes y fiables, mientras que Traoré y Javi aportarían profundidad en los carriles.

Arriba, Matarazzo buscaría extremos verticales y comprometidos más que artistas puros. Kubo sería clave como desequilibrio controlado, con libertad por la derecha, pero obligaciones defensivas, y con Brais como mediapunta y Barrenetxea partiendo desde la izquierda se completaría el enlace ofensivo.

El 9 es indiscutible: Mikel Oyarzabal. El emblema txuri-urdin será el líder del proyecto dentro del campo, pero habrá que ver si será capaz de cooperar con movimientos externos o seguirá como faro de área. El ejemplo más cercano de un centrodelantero para Pellegrino fue Kramaric en el Hoffenheim.

Sucic, el tapado que puede revolucionar el ataque

Luka Sučić es un centrocampista de talento fino, con capacidad para ordenar y acelerar el juego desde la zona interior. En su última etapa de pleno protagonismo firmó cifras cercanas a los 6 goles y 7 asistencias por temporada, con un acierto en el pase superior al 85 %, datos que reflejan impacto más allá de la posesión.

Con la llegada de Matarazzo, el austríaco podría encajar como interior creativo con obligaciones tácticas claras. También puede ocupar el lugar de Barrenetxea y desequilibrar por izquierda. Sučić puede ser el jugador número 12.