Matarazzo «copia» a Valverde: el nuevo plan de partido de la Real Sociedad

Periodista Deportivo |

En Anoeta hay ansiedad por el debut del revolucionario Pellegrino Matarazzo. El estadounidense dejó algunas pistas en su primer entrenamiento.

El debate táctico ha prendido en Anoeta. La Real Sociedad de Matarazzo empezó a mirarse en un espejo incómodo, el del vecino, para reencontrar el camino. El 4-2-3-1 no es una moda pasajera, sino un mensaje: orden, equilibrio y un equipo que sabe dónde colocarse cuando no manda la pelota.

El técnico italo-estadounidense comprendió que el equipo necesita elevar varios enteros la solidez. Menos posesión ornamental y más sentido práctico, con un bloque medio compacto que reduce espacios y castiga menos las pérdidas. El objetivo es que el equipo txuri-urdin no se parta con facilidad.

La clave está en los matices. El mediapunta se sacrifica, la presión se ordena y el sistema muta en defensa hacia un 4-4-2 reconocible. El carril central queda blindado y las bandas respiran. No es una copia fiel, pero sí una inspiración evidente que viene de San Mamés: el estilo Valverde.

Las pistas de Pellegrino

La primera toma de contacto de Matarazzo en Zubieta terminó con un partidillo que dejó más pistas de las esperadas. Once contra once, campo reducido y un comodín con libertad total, Orri Óskarsson, para acelerar decisiones.

Más allá del ritmo, lo llamativo fue el dibujo: dos equipos calcados en un 4-2-3-1 que marca, de inicio, una hoja de ruta clara.

El ex Hoffenheim aparcó, al menos por ahora, su sello Bundesliga con tres centrales y carrileros largos. Apostó por estructuras reconocibles, con extremos abiertos, doble pivote y un mediapunta con peso en el juego. Remiro y Marrero se repartieron las porterías en un ensayo que mezcló jerarquía y juventud, con Oyarzabal y Kubo como faros y Sadiq buscando sensaciones.

La sesión estuvo condicionada por las ausencias: Rupérez, Yangel y Barrenetxea siguen en la enfermería.

Un arranque a prueba de fuego

El aterrizaje de Pellegrino Matarazzo en la Real Sociedad llega sin red y con el calendario apretando desde el primer día. Enero se presenta como un tramo empinado, con la Liga exigiendo respuestas inmediatas y la Copa del Rey añadiendo ruido y desgaste tras el sorteo del día 7.

En poco más de un mes, los donostiarras recibirán en Anoeta al Atlético y al Barcelona, mientras que deberá ir a domicilio al Bernabéu y afrontar el derbi en San Mamés.