El mediapunta aún no debutó con Matarazzo y quedó fuera de las últimas tres convocatorias. Se prevé una pronta salida de Anoeta.
La llegada de Pellegrino Matarazzo cambió el paisaje para Mikel Goti en la Real Sociedad. Desde el relevo en el banquillo, el centrocampista de Gorliz no ha pisado el césped ni un solo minuto y ha quedado fuera de la lista en la mayoría de los encuentros, pese a dejar huella en la Copa.
Antes del cambio de mando, el atacante de 23 años había encontrado su espacio en el torneo del KO. Dos goles en rondas previas y presencia activa en el camino copero avalaban su rendimiento, aunque sin continuidad en Liga. En total, apenas 254 minutos repartidos en seis partidos.
Con el mercado invernal aún abierto, el escenario empieza a tomar forma. El futbolista valora salir cedido. Pese a tener propuestas de Portugal y Países Bajos, se inclina por quedarse en España y no descarta la Segunda División.
La competencia lo dejó afuera
La feroz disputa en la medular txuri-urdin no ayudó a sostener la espera por el ex Basconia. El dibujo de Matarazzo, con un único ‘10’, estrecha aún más el camino. El estadounidense contempla a Brais como dueño habitual, con Sucic como alternativa real tras su titularidad ante Osasuna.
Lee también
En ese sentido, Zakharyan aparece etiquetado como jugador de banda, aunque con licencia para cerrar por dentro, mientras que Soler también puede adelantar metros por su llegada al área. Demasiados candidatos para un solo asiento.
Goti y la vía Hypermotion
Tras una charla con Matarazzo, club y jugador han alineado posturas: la cesión es el camino más sensato para no frenar su evolución. Con el contrato blindado hasta 2028 y una cláusula de 50 millones, el préstamo será limpio, sin opción de compra, y con regreso asegurado a Zubieta en verano.
El zurdo se ganó el salto al primer equipo a pulso tras firmar una temporada sobresaliente con el Sanse. Fue el faro del ascenso a Segunda, decisivo desde la mediapunta con 14 goles y seis asistencias, además de estrenarse como goleador con los mayores.
La llegada de Matarazzo también ha dejado sombras más allá del caso Goti. Aritz Elustondo, con el contrato agotándose en junio, sigue vacío de minutos con el nuevo técnico. En tanto, Karrikaburu aparece señalado en la rampa de salida: hay pretendientes, pero la Real no rebaja sus exigencias y su salida se atasca.





