El dilema de la delantera se abre a días del derbi copero. Matarazzo agita el debate.
La Real Sociedad se adentra en una semana decisiva con el foco apuntando al pizarrón. Pellegrino Matarazzo encara un tramo de máxima exigencia que obliga a afinar cada movimiento. Primero, visita a un Mallorca herido en Son Moix; después, la batalla copera en casa ante el Athletic.
En medio del vértigo competitivo, emerge una figura que aprieta la puerta del once. Orri Óskarsson ha convertido cada aparición en un argumento, agitando los partidos desde el banquillo. Su irrupción ofrece poder de gol que reabre el debate del ataque txuri-urdin.
Con apenas 21 años, el islandés por fin logra asentarse en Anoeta. Cinco tantos en 241 minutos este curso, cuatro en LaLiga y uno en la Copa del Rey. Números que disparan su promedio y contrastan con la temporada anterior, cuando necesitó mucho más metraje para alcanzar siete dianas.
Llama a la puerta del once a golpe de gol
La explosión del 9 de Reikiavik llega después de un calvario físico que frenó su aterrizaje en Donostia. El curso pasado estuvo condicionado por percances musculares y, en la jornada 3 de LaLiga, cayó lesionado en el recto anterior en el Carlos Tartiere, lo que le mantuvo varias semanas en el dique seco.
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Incluso frente a Osasuna en la Copa tuvo que retirarse recién ingresado, aunque quedó en susto; ahora, los 20 millones abonados al FC Copenhague empiezan a encontrar respaldo sobre el césped.
Los números avalan el despegue: firma un tanto cada 47 minutos, un registro demoledor en el panorama continental. Su promedio mejora el de artilleros de talla mundial como Harry Kane (67’), Kylian Mbappé (74’) o Erling Haaland (103’).
Tocar al capitán, ¿es posible?
El debate late en la demarcación de Mikel Oyarzabal. El capitán ha ejercido de ariete frente al Real Madrid y ante el Real Oviedo. Sin embargo, el runrún insiste en que su hábitat natural es unos metros por detrás del nueve, liberado para asociarse y llegar desde segunda línea.
Pellegrino Matarazzo baraja tres dibujos sobre la pizarra. Continuidad con Oyarzabal en punta; giro hacia Óskarsson como delantero centro con el capitán flotando a su espalda; o el plan menos probable, escorarlo a la banda para no tocar la estructura.
La visita a Mallorca dictará sentencia: si el ex Copenhague vuelve a agitar redes, la semifinal ante el Athletic en la Copa del Rey tendrá dueño en la punta casi por inercia.





