Carrera de matemático, perfil familiero, fanático de los viajes y su ambición por ganar. El lado más personal del nuevo entrenador de la Real Sociedad.
Pellegrino Matarazzo aterrizó en San Sebastián con un discurso poco habitual en tiempos de algoritmos y porcentajes. Ambicioso hasta la médula, cree que solo desde la convicción se puede escapar del barro clasificatorio. La Real necesita algo más que pizarra; él promete alma y corazón.
Su gran carta de presentación no es un sistema ni un dibujo, sino una idea poderosa: el fútbol no se explica solo con números. Matarazzo llega para poner rostro a las estadísticas. No reniega del dato, pero se niega a convertirlo en dogma.
Los orígenes de la apuesta txuri-urdin
Su historia personal explica muchas cosas. Nombre italiano, pasaporte estadounidense y formación alemana. Esa mezcla cultural y de aprendizaje marca su manera de entender el vestuario.
Licenciado en Matemáticas, Matarazzo no es precisamente un enemigo del análisis. Sabe interpretar cifras y tendencias. Pero insiste en que hay una frontera clara donde el dato deja de ayudar y empieza a confundir: “No podemos reducir el espíritu humano a simples números”.
La gestión emocional, el contexto y la confianza pesan tanto como cualquier informe para el ex ayudante de Nagelsmann. Esa sensibilidad es la que pretende trasladar al día a día de Zubieta.

Su lado más personal
Fuera del césped, Pellegrino se define como una persona “sencilla”. Amante de la familia, el café y largas caminatas con su perro. También generó una conexión especial con su hijo: “Juego al Zelda” (un videojuego de combate, acción y estrategia).
También hay espacio para la curiosidad. Viajar, conocer culturas y acumular experiencias lejos del balón. Japón, África o Centroamérica han ampliado su mirada y, según él, también su forma de liderar en la parte deportiva.
La ambición como marca registrada
Por encima de los métodos y las estrategias, Matarazzo se reconoce como un entrenador con una enorme “ambición”. Esa será la primera misión que deberá inculcar a una plantilla golpeada moral y deportivamente. La partida de Alguacil y la salida de Sergio Francisco, dejaron al equipo al borde del KO.
El debut del nuevo estratega txuri-urdin será el 4 de enero en Anoeta ante uno de los candidatos al título, el Atlético de Madrid.





