Matarazzo lamenta no cerrar el derbi y carga contra la expulsión que cambió el partido ante el Athletic

Periodista Deportivo | | Actualizado:

La Real Sociedad se va de San Mamés con frustración tras un empate que deja sensación de ocasión perdida

El 1-1 en San Mamés dejó un poso de decepción evidente en el banquillo de la Real Sociedad. Pellegrino Matarazzo no ocultó su desilusión tras un derbi en el que su equipo se adelantó y acabó cediendo el empate en los minutos finales. Para el técnico, el resultado no reflejó el desarrollo del encuentro ni el esfuerzo de sus jugadores.

El entrenador consideró que la Real fue superior durante buena parte del choque, especialmente en la primera mitad. “Hicimos una primera parte mejor”, vino a resumir, subrayando que el equipo generó más control y mejores situaciones. Aun así, reconoció que ese dominio no siempre se tradujo en claridad ni en gol suficiente para cerrar el partido.

Una ocasión clave y un punto de inflexión arbitral

Ya en la segunda parte, la Real tuvo la opción de sentenciar el derbi. La ocasión de Mikel Oyarzabal fue señalada por Matarazzo como una de esas acciones que marcan partidos. No aprovecharla mantuvo vivo al Athletic y dejó el encuentro abierto hasta el final.

El momento decisivo llegó con la expulsión de Brais Méndez. Matarazzo fue muy crítico con la decisión. “Es increíble que se expulse a un jugador por eso”, afirmó, recordando que no es la primera vez que su equipo se ve condicionado por una acción similar desde su llegada. Con un jugador menos, la Real perdió estabilidad y el empate llegó poco después.

Autocrítica, ambición y miradas al futuro

Pese al enfado, el técnico quiso introducir un matiz de autocrítica. Insistió en que, aunque el equipo tuvo el control durante muchos tramos, el rendimiento no fue brillante de principio a fin. “Siempre quiero ganar”, señaló, dejando claro que el objetivo pasa por dar un paso más para convertir buenos partidos en victorias.

Matarazzo también se refirió al debut de Wesley, un jugador al que ve margen de crecimiento y capacidad para aportar velocidad. Eso sí, fue prudente al recordar que todavía necesita mejorar su condición física para adaptarse al ritmo de la competición.

El empate no satisface a la Real Sociedad, que se marcha de San Mamés con la sensación de haber dejado escapar algo más que dos puntos. El mensaje desde el banquillo es claro: competir no basta si no se traduce en victorias.