El técnico quiere recuperar sensaciones con un equipo más sólido, la vuelta de Zubeldia y un plan que refuerce la competitividad inmediata
La Real Sociedad quiere dejar atrás la noche gris de Vitoria y reencontrar su mejor versión cuanto antes. Sergio Francisco cree que el tropiezo fue aislado. El equipo necesita demostrarlo desde el primer minuto ante el Girona.
Sergio Francisco reclama identidad para recuperar la senda de las victorias
El entrenador quiere ver a un equipo reconocible desde la salida. La autocrítica ha sido profunda en el vestuario después de un partido que dejó malas sensaciones, pero el técnico percibe un grupo herido que busca levantarse con urgencia. Su mensaje ha sido directo porque entiende que la clasificación no engaña y la reacción no puede esperar más. La Real necesita competir con energía, seguridad en campo propio y una presión más fiable.
El retorno de Igor Zubeldia llega en el momento justo. El defensa está recuperado de su sobrecarga y listo para volver al once inicial. El técnico valora su liderazgo y su impacto en la estructura defensiva. En contraste, Mikel Oyarzabal, Yangel Herrera y Orri Óskarsson apuran plazos para volver y podrían hacerlo antes de cerrar el año. De momento trabajan en solitario y avanzan en la dirección adecuada.
La presión ambiental no altera su plan antes de un duelo clave en Anoeta
Sergio Francisco reconoce la responsabilidad del momento, aunque no siente una presión desmedida. La conexión con Erik Bretos y con Jokin Aperribay es constante y no necesita una ratificación pública para sostener su trabajo. El técnico insiste en que ahora solo importa el Girona. El vestuario vive el partido como una oportunidad para demostrar que el tropiezo en Vitoria no define el camino y que el equipo sigue preparado para ser competitivo.
El objetivo inmediato es simple y directo porque quiere que la Real marque primero, controle las transiciones y consiga por fin una portería a cero. Esa combinación reforzaría la confianza colectiva y permitiría sostener el plan ofensivo. El equipo ha sufrido en algunos tramos del curso por errores puntuales, pero el técnico cree que han corregido comportamientos clave.

La Real afina el plan con nombres propios y la obligación de golpear primero
Las situaciones individuales también marcan el diseño del once. Ander Barrenetxea llega mejor después de varias semanas de menor protagonismo y podría volver al equipo titular. Su presencia activa mejora el ataque y da profundidad en espacios cortos. El delantero Jon Karrikaburu también está en la pelea por un puesto. El técnico le vio motivado en Vitoria y valora su capacidad para generar ocasiones desde pocos contactos.
Además, Sergio Francisco elogió el trabajo de José Rodríguez en la estrategia a balón parado. El especialista ha sido clave en la preparación semanal porque la Real necesita aumentar su rendimiento ofensivo en esas acciones. El equipo ha trabajado con intensidad esa faceta y espera ver resultados en los próximos partidos.
La visita del Girona exige un partido completo. El rival llega mejor que en el inicio de la temporada y ha sumado resultados de peso ante Real Madrid, Real Betis y Deportivo Alavés. La Real sabe que deberá competir con disciplina, ritmo alto y concentración total para dejar atrás una semana que marcó al equipo.





