Almada reclama justicia para un Pucela superior en juego pero incapaz de transformar todo su empuje en el gol que habría cambiado la historia
El Real Valladolid volvió a quedarse a medias en Zorrilla. Dominó, llegó, insistió y desactivó durante largos tramos a una UD Las Palmas que generó poco, pero aun así los pucelanos acabaron con otra derrota que agranda la sensación de bloqueo en casa. Nada más terminar el encuentro, Guillermo Almada fue claro ante los medios: su equipo, dijo, no mereció perder. El técnico defendió que el plan funcionó en casi todo, salvo en lo que marca el fútbol: el gol.
Recordó que Las Palmas había sido protagonista en prácticamente todos sus partidos, y que el Pucela logró “quitarle muchísimo volumen de juego”. Aun así, sin efectividad arriba, todo esfuerzo quedó sin premio. Almada lamentó que, pese a generar más que su rival, la falta de acierto volviera a castigar a los blanquivioletas en un duelo que, en su opinión, debía haber tenido otro desenlace.
La falta de gol sigue siendo el gran lastre de un Valladolid que compite, domina y llega, pero no define
Los pucelanos acumularon ocasiones de todos los colores, pero la pelota volvió a negarse. Almada explicó que el trabajo de definición es constante y que llevan semanas reforzando esa faceta. Insistió en que el equipo crea lo suficiente para ganar, pero la última toma de decisiones ha sido un muro demasiado difícil de derribar. Para él, el mayor desafío está en convertir ese volumen de juego en algo tangible en el marcador.
Un banquillo que respondió: Arnu y Mario Domínguez aportaron aire y ambición
En busca de soluciones, Almada recurrió a Arnu y al debutante Mario Domínguez, que entraron con energía y un punto de atrevimiento que el técnico valoró positivamente. Sobre Mario, subrayó su capacidad para definir y justificó su entrada como intento de culminar las muchas aproximaciones generadas. Ambos, dijo, “se ganaron su participación” tras una buena semana de entrenamiento y un rendimiento acorde a lo esperado.

Almada defiende sus decisiones mientras explica la ausencia de Meseguer y pide mantener el rumbo
El entrenador cerró la rueda de prensa aclarando que la ausencia de Meseguer en la convocatoria se debió únicamente a “rotación”, buscando variar perfiles ofensivos en el banquillo. Almada reiteró que sus decisiones buscan maximizar opciones de encontrar el gol y que, pese a la derrota, el camino es el correcto.
El mensaje del técnico fue firme y sereno: el Valladolid hace muchas cosas bien, anula a grandes rivales como Las Palmas, pero sin acierto no hay premio. Mantener la línea, afinar la definición y transformar méritos en puntos es, para él, la única receta posible.




