Llamada a la afición del Valladolid que llene Zorrilla: «Necesitamos a 26.000 tíos, quien no pueda ir que deje el carnet»

Periodista Deportivo |

El capitán blanquivioleta regresa tras su sanción y pide unión total ante el Huesca: «Tengo cero dudas de que nos vamos a salvar»

Iván Alejo volvió al campo en El Molinón después de tres semanas en la grada por sanción. Su ausencia coincidió con los peores resultados del Valladolid en toda la temporada y con la destitución de Luis García Tevenet. Su regreso coincidió con el debut de Fran Escribá y un empate en Gijón que el capitán blanquivioleta considera un punto de inflexión.

Este martes habló en sala de prensa con la honestidad de quien sabe que tiene que dar la cara.

«Me equivoqué y no estuve a la altura»

Alejo no esquivó la responsabilidad por su sanción. «Han sido tres semanas muy complicadas por todo. Sé que me equivoqué y que no estuve a la altura de lo que exige este escudo, y no habla bien de mí. Por todo eso volví con muchas ganas. Ahora es momento de que sumemos todos».

El capitán describió también el cambio de mentalidad que se vivió ante el Sporting. «En Castellón o en Granada, cuando nos marcaban el primer gol, ya sabíamos que íbamos a perder. El otro día ya habíamos hablado de que aunque pasara, teníamos que tener la cabeza en el partido. Creo que el empate en Gijón es un punto de inflexión muy importante y un síntoma de que el equipo está muy vivo».

El mensaje para la afición: «Zorrilla tiene que ser una caldera»

La parte más emotiva de su intervención fue la petición directa a los aficionados. «Lo del sábado es una final, aunque queden quince finales. Necesitamos a la gente más que nunca. Necesitamos a 26.000 tíos en el estadio. Quien no pueda ir al campo, que deje el carnet porque Zorrilla tiene que ser una caldera. Sé por lo que están pasando y lo que sienten, pero tengo cero dudas de que nos vamos a salvar y ya habrá tiempo de reproches».

La conversación de vestuario tras Granada y la llegada de Escribá

Alejo desveló una reunión clave entre futbolistas después de la dolorosa derrota en Granada. «El mensaje fue muy claro: ya da igual quién juegue, es momento de apoyarnos unos a otros. Estamos en un momento delicado y estas situaciones se sacan estando el grupo junto».

Sobre Fran Escribá, el capitán fue elogioso. «Es un entrenador que conocíamos, con mucha experiencia en situaciones complicadas. Le honra venir a una situación así porque no era nada fácil. Nos ha transmitido normalidad y ha querido sobre todo simplificar. Ya dimos una pequeña muestra de lo que podemos dar».

El partido del sábado ante el Huesca no será sencillo pese al triunfo de la primera vuelta. «Aquel partido queda muy lejos. Ahora va a ser difícil porque los números que tenemos en casa no son dignos de un club de nuestra entidad. La ambición tiene que ser máxima».